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Los retos del papa Francisco para 2019: la respuesta frente a los abusos y la JMJ

ROMA (ITALIA) | Uno de los retos del papa Francisco para 2019 es poner punto final a la crisis de los abusos. El pontífice visitará Panamá, Emiratos Árabes y Marruecos, entre otros países. También se reunirá con los presidentes de las conferencias episcopales.

La agenda del papa Francisco en 2019 arranca de la mano de los jóvenes, con la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, a finales de enero. Los preparativos que se están ultimando en el país centroamericano hacen prever un desarrollo muy positivo. Más complicado se presenta el encuentro sobre la protección de menores, a finales del mes de febrero. Hay una gran expectativa con este foro, del que se esperan medidas concretas de reforma. Y entre los grandes retos del papa Francisco para 2019 no hay que olvidar la visita a Emiratos Árabes Unidos, la primera de un pontífice a ese Estado, y el Sínodo de la Amazonía, en el mes de octubre.

La tarea más compleja y relevante del próximo año será, sin duda, poner un punto final a la crisis de los abusos. Un río revuelto al que se ha sumado el caso Viganò, el exnuncio en EE.UU. que acusó al Papa de haber rehabilitado públicamente a un cardenal al que se vinculaba con conductas homosexuales.

Comisión para el tratamiento de los abusos. Del pecado al delito

Con el objetivo de armonizar las distintas estrategias frente a los abusos a menores, el Vaticano ha convocado en Roma, del 21 al 24 de febrero, a los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo, así como a representantes de religiosos e, incluso, algunas víctimas. Hans Zollner, presidente del Centro para la Protección de la Infancia de la Universidad Gregoriana, y el arzobispo de Malta, Charles Scicluna, son dos de los miembros más relevantes del comité organizador.

El formato del evento ya es novedoso y da cabida a la participación de mujeres, tanto de la Curia como en representación de entidades religiosas. Y la realidad es que hay muchas esperanzas puestas en este encuentro. Después de meses de discursos de condena y petición de perdón, lo que la mayoría de los fieles espera es una reforma. La Iglesia necesita que algunas estructuras, que no han funcionado a la hora de proteger a las víctimas en todo el mundo, sepan dar respuesta al problema.

En este sentido, es revelador que el mismo Hans Zollner admita que “las expectativas son altas y es comprensible que sea así, dada la gravedad de un escándalo que ha conmocionado y ha herido a tantísimas personas, creyentes y no, en tantos países”.

Panamá se vuelca con Francisco

Con mejores augurios se presenta la Jornada Mundial de la Juventud de Panamá. La estrecha colaboración del Gobierno panameño, la implicación popular y el empeño del comité organizador hacen prever un evento muy positivo. Hace pocos días, la organización confirmaba que ya cuentan con más de 260.000 jóvenes inscritos y unos 37.000 voluntarios, cifras considerables para un país con cuatro millones de habitantes.

Este verano he tenido la oportunidad de viajar al país, de comprobar sobre el terreno el desarrollo de algunas obras y de apreciar el interés general. Llama la atención el aprecio de la visita por parte de la mayoría de los medios informativos panameños, conscientes del impacto mundial que tendrá la presencia del papa Francisco.

Al margen de Panamá, la agenda del obispo de Roma para este año mantiene su perfil periférico. La mayoría de los destinos son países en donde los católicos son minoría y, en ocasiones, con poca libertad de acción. En esta línea, el viaje más sorprendente será el de Abu Dhabi, la capital de los Emiratos Árabes Unidos, donde se desplazará del 3 al 5 de febrero. Es la primera vez en la historia que un pontífice viaja a este país, donde participará en un encuentro interreligioso.

Pocas semanas después, en marzo, el Papa visitará otro país de mayoría islámica, Marruecos. Es un destino que ya visitó en su día Juan Pablo II, en el que se mantiene una cierta tolerancia del cristianismo. El objetivo de Francisco es no solo hablar de religión, sino también de las migraciones, dado que Marruecos es un lugar de paso para quienes sueñan con alcanzar Europa desde el centro de África.

Estar donde los fieles viven en minoría

Es evidente que el Papa tiene un especial interés por estar con los fieles de este continente, donde ya ha anunciado que viajará a Madagascar y Mozambique a lo largo del año.

Sin tener la confirmación oficial todavía, también se encuentra entre las previsiones un viaje a Japón. En un reciente encuentro con miembros de una asociación del país asiático, Francisco anunció su “voluntad” de visitar Japón en 2019.

En Europa, donde el pontífice no ha viajado aún a países como España o Francia, con mayoría de católicos, el Papa insiste en su predilección por estar presente donde los fieles viven en minoría. De esta forma, tiene previsto ir los días 5 a 7 de mayo a Macedonia y Bulgaria. Son países de gran presencia ortodoxa, en los que el Papa recalcará el mensaje ecuménico de la Iglesia.

El respeto a la ecología y el medio ambiente tendrá también un hueco entre los retos del papa Francisco para 2019. En octubre de este próximo año, el Papa ha convocado en Roma un Sínodo sobre la Amazonía, con los obispos de todos los países de la región.

Imagen de portada: El pontífice habla a los fieles durante la oración del Ángelus en la Plaza de San Pedro. Uno de los retos del Papa Francisco para 2019 será poner punto y final a la crisis de los abusos | Agencia EFE
Escrito por

Periodista. CEO de RomeReportsTV en Italia.

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