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Pablo VI: la canonización del Papa del Concilio da valor a un ejemplo de vida

La canonización de Pablo VI reconoce a una persona y a un pontificado que la Iglesia propone como ejemplo de vida. Montini fue el Papa del Concilio, los gestos y el ecumenismo, precursor de la Democracia Cristiana y del diálogo con otras religiones.

El 14 de octubre de 2018 es el día elegido para la canonización del papa Pablo VI, uno de los grandes papas del pasado siglo XX, una figura muchas veces desconocida, y otras, hasta incomprendida. Sin embargo, es propio de los hombres grandes que el tiempo agigante su figura, es lo que ocurre con el nuevo santo.

¿Quién era realmente Pablo VI? Nació Juan Bautista Montini, este era su nombre, en Concesio, un pueblecito a pocos kilómetros de la ciudad italiana de Brescia, en Lombardia. Su padre, Giorgio, abogado y periodista, y su madre, Giudita Alghisi, una mujer católica comprometida, culta e independiente.

Creció el joven Montini bajo la influencia de la vocación política de su padre, contrario al fascismo y precursor de lo que sería la Democracia Cristiana, y la cultura afrancesada y la delicadeza de su madre. Su casa y su ciudad tejieron la personalidad del que en los años siguientes sería sacerdote y diplomático de la Santa Sede y un demócrata convencido.

Hombre dedicado durante décadas a la burocracia vaticana, fue también el gran acompañante de los universitarios italianos en la FUCI (Federación Universitaria Católica Italiana), de donde saldría la generación más renombrada de políticos italianos de la Democracia Cristiana, entre ellos Aldo Moro, asesinado por las Brigadas Rojas en la recta final de la existencia de Pablo VI.

De la Secretaría de Estado, junto al papa Pío XII, pasó Montini a ser arzobispo de Milán, la diócesis más grande de Europa, donde se reveló como un gran pastor, el obispo de los obreros, el nuevo Ambrosio o Carlos Borromeo. En Milán estaba cuando llega a la Silla de Pedro Juan XXIII, que lo crea cardenal y lo hace, en la sombra, arquitecto del Concilio que ha convocado para asombro de todos.

La universalidad de la Doctrina Social de la Iglesia

Será el cardenal Montini quien continúe la obra comenzada por Juan XXIII ante su inesperada muerte. Así, Pablo VI se va a convertir, con todo derecho, en el Papa del Concilio. Es quien lleva adelante las tres etapas conciliares siguientes, su conclusión y el comienzo de su aplicación, y esto no sin sufrimiento.

Pablo VI es el Papa de los gestos, gestos que sus sucesores han continuado. Es el Papa del ecumenismo y del diálogo con las otras religiones, es el Papa que comienza los viajes apostólicos por todo el mundo y el que le da a la Doctrina Social de la Iglesia una dimensión de universalidad, enseñando que el progreso tiene como fin el hombre y su dignidad, y es el nuevo nombre de la paz. Pablo VI crea la institución del Sínodo de los Obispos para que exprese la colegialidad episcopal de la que ha hablado el Vaticano II, y llena de contenido a las conferencias episcopales. Es el Papa que renuncia a la tiara y que visita la ONU, el que abraza a Atenágoras, patriarca de Constantinopla, y el primer sucesor de Pedro que visita Tierra Santa.

50 años de “Humanae Vitae”, la profética visión de Pablo VI sobre las amenazas de la vida

El programa de su Pontificado lo muestra ya en su primera Encíclica, Eccesiam Suam. La Iglesia debe renovar su fidelidad a Cristo, para lo que ha de renovarse. El diálogo será camino de renovación y de fidelidad a su tarea de evangelizar: “La Iglesia debe ir hacia el diálogo con el mundo en que le toca vivir. La Iglesia se hace palabra; la Iglesia se hace mensaje; la Iglesia se hace coloquio” (n. 34). Este diálogo crea una actitud de simpatía con el mundo.

La vida y el pontificado de Pablo VI estuvieron marcados por este sentido de apertura y de diálogo con el hombre y el mundo moderno. Quince años de pontificado para la renovación de la Iglesia según la mente y el espíritu del Concilio, donde no faltó la incomprensión.

El gran amor de Pablo VI a España

Tampoco fue fácil su relación con España, a la que profesó un gran amor, a pesar de la incomprensión que se vivió aquí y de la fría recepción de su elección como Papa y de su magisterio. En España había que aplicar también el Concilio en una situación política que no entendía las enseñanzas del Concilio y, por tanto, no iba a facilitar esa aplicación.

La historia se encargará de dar el valor que tienen la persona y el pontificado del que hoy la Iglesia propone como ejemplo de vida e intercesor.

Imagen de portada:

Escrito por

Obispo de la Diócesis de Getafe. Consiliario nacional de la ACdP. Presidente de la Fundación Pablo VI

Ultimo comentario
  • Gracias a su trabajo, como Consiliario de la FUCI, al conseguir formar una gran genetacion de politicos, Italia no cayo en 1.946 en las redes del Pattido Comunista y su trabsjo como Sumo Pontifice, tuvo que hacer funcionar el Concilio Vaticano II.
    Aprendamod hoy en dia de el.

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