Diario de análisis, reflexión y valores   

 

Cuando las cámaras abandonan la tragedia, allí está la Orden de Malta

ROMA (ITALIA) | La labor que realiza la Orden de Malta alienta a los que peor lo están pasando. No solo aporta asistencia médica y alimentos, sino que ejerce como mediadora internacional. Un trabajo alejado del foco mediático pero imprescindible.

Más allá de los países en guerra, que sufren la violencia de forma directa, quienes huyen de ellos trasladan crisis humanitarias fuera de sus fronteras. Líbano es hoy día uno de los países con más porcentaje de refugiados del mundo y su población ha aumentado un 25% en los últimos años, debido a la guerra en Siria e Iraq. Se han creado focos de pobreza extrema en muchas localidades. Colombia, por su cercanía a Venezuela, está sufriendo un fenómeno parecido. En estos países está presente la Orden de Malta, que aporta asistencia médica y alimentos a los refugiados, una labor alejada de los focos mediáticos, pero esencial para la estabilidad.

La guerra de Siria cambia el mundo . Se inicia el octavo año de un conflicto que se extiende

El problema de los refugiados en Líbano es tan alarmante como poco presente en las televisiones, ya que las imágenes no tienen el atractivo de un conflicto directo. Este pequeño país del Mediterráneo ya sufrió, desde el sur, una oleada de ciudadanos palestinos, a los que la ocupación israelí despojó de sus tierras tras la guerra de 1948. En los últimos años, los refugiados provienen básicamente de Siria, un país que aún sufre la violencia en su territorio. Hoy día, se calcula que más de un millón de refugiados vive en Líbano, un país con algo más de cuatro millones de habitantes.

En este contexto, con un 20% de refugiados, la Orden de Malta cuenta con diez centros médicos, cuatro clínicas móviles, así como varios programas de asistencia para discapacitados en Líbano. También están presentes en Turquía, con un hospital de urgencias en la frontera con Siria que atiende las necesidades básicas de quienes escapan del conflicto en el país vecino.

Orden de Malta en el Nínive

Sin salir de esta zona, la Orden de Malta también trabaja en la recuperación de los pueblos de la llanura de Nínive. Una zona cristiana que fue arrasada por los terroristas del ISIS. Quienes vivían allí están regresando a sus casas, gracias a numerosas organizaciones cristianas. No solo atienden a quienes profesan esta religión, sino que también se hacen cargo de la minoría Yazidí, víctima de los islamistas radicales.

Esta atención a los refugiados en Oriente Medio también se ofrece en Colombia, un país que sufre una masiva llegada de venezolanos. Son más de un millón de personas las que han emigrado al país vecino en busca de seguridad y se calcula que cada día entran unas 2.000 más, huyendo de la dictadura de Nicolás Maduro.

La mayoría de los refugiados llegan malnutridos y sin recursos. Y es ahí donde intervienen equipos médicos de la Orden de Malta, presentes en el departamento de La Guajira. Su misión es, sobre todo, aportar comida y medicinas, especialmente a mujeres y niños. En esta área tratan de mejorar la situación sanitaria de unas 12.000 personas. Todo ello en colaboración con agencias internacionales de ayuda al refugiado.

Entre las intervenciones de emergencia de la Orden de Malta durante 2018 también se encuentra Indonesia. En el mes de octubre, médicos y enfermeras de esta institución se desplazaron para atender a víctimas del tsunami y terremoto que asoló el país. En la misma zona también han gestionado la atención de la minoría Rohingya en Bangladesh, con tres centros médicos en campos de refugiados para miembros de esta comunidad.

La presencia de la Orden de Malta en países con una escasa presencia católica es especialmente llamativa en Rusia. Allí, entre otras actividades, un centro social en San Petersburgo asiste a unas 76.000 personas necesitadas, distribuyendo diariamente comidas calientes y bienes de primera necesidad.

Facilitar el diálogo desde la discreción

Junto a las actuaciones para aliviar situaciones de emergencia, la Orden de Malta pone también un empeño diplomático para mejorar las relaciones internacionales. Palestina, donde la institución católica está presente desde hace décadas, es uno de esos entornos problemáticos. Hace unas semanas, el gran maestre de la Orden, Giacomo Dalla Torre, recibió al presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas.

Al margen de este encuentro público, Dalla Torre ha referido que la Orden ha gestionado un encuentro entre autoridades religiosas musulmanas e israelíes, “en un contexto neutral y reservado”. Como fruto de este encuentro, asegura que “las partes han realizado una reflexión profunda sobre la posibilidad de un diálogo constructivo a partir de valores comunes”.

Es difícil saber qué frutos se obtendrán con este tipo de encuentros, pero al menos consta el esfuerzo por encontrar salidas a un conflicto que dura más de cincuenta años. Lejos de las cámaras, de forma discreta, hay personas e instituciones que tratan de facilitar el diálogo y terminar con la violencia.

Imagen de portada: El papa Francisco se reúne con el gran maestre de la Soberana Orden Militar de Malta, Fra Giacomo Dalla Torre | Agencia EFE
Escrito por

Periodista. CEO de RomeReportsTV en Italia.

...

Deja tu comentario

Simple Share Buttons
Simple Share Buttons