Diario de análisis, reflexión y valores    

 

“Un absoluto guerrero” . Charlie Gard se irá pero su lucha por la vida será un ejemplo

Querido Charlie:

Muchos estamos pidiendo por ti y por tus padres. Yo desearía no tener que escribirte estas líneas, pero parece que es cuestión de días. Nos unimos a tus padres. Eres un milagro de vida y belleza, así como eres, así como estás. Tus padres decían hace días que les habría gustado otra vida para ti, pero que tu vida era tuya y no podían quitártela. Padres jóvenes, sabios y fuertes. Padres amantes que han luchado por ti hasta el final. Y tú no has defraudado. Contra todo pronóstico, contra toda sentencia, seguías viviendo y alimentando su esperanza. “He is still living; we are still fighting”, así lucían cientos de camisetas y pancartas congregadas noche y día alrededor del hospital.

En palabras de tus padres: “Nuestro dulce, genial e inocente bebé no alcanzará su primer año el 4 de agosto. Dejar ir a nuestro querido y bello Charlie es lo más duro que jamás tendremos que hacer”. No han perdido la fe en ti, ni han dejado de amarte a pesar de la asfixiante presión de los medios y de las instituciones. No. Somos los demás los que os hemos fallado.

El tiempo ha jugado en contra de una causa justa: la tuya, la de tus padres, la de la vida inocente e indefensa. Así ha transcurrido esta épica batalla de unos jóvenes padres contra el poder de las sombras institucionales y culturales.

  • 3 de marzo 2017: Los padres contra el hospital. Mr. Justice Francis comienza a analizar el caso en la División Familiar del Tribunal de oficio en Londres.
  • 11 de abril: Mr Justice Francis afirma en su sentencia que el hospital puede dejar de dar soporte vital básico a Charlie.
  • 3 de mayo: Los padres de Charlie apelan la sentencia y otros jueces pasan a considerar el caso.
  • 23 de mayo: Tres jueces del Tribunal de Apelación analizan el caso.
  • 25 de mayo: El Tribunal de Apelación vuelve a dar la razón al hospital, en contra del deseo de los padres.
  • 8 de junio: Los padres de Charlie pierden el caso en sede del Tribunal Supremo.
  • 20 de junio: Los jueces del Tribunal Europeo de Derechos Humanos comienzan a analizar el caso, a solicitud de los abogados que representan a los padres de Charlie.
  • 27 de junio: Los jueces del Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechazan intervenir sobre el caso.
  • 29 de junio: Ante la presión pública, el Tribunal Europeo da la razón al hospital. Unos parlamentarios se desmarcan con una carta firmada por todos ellos. Surgen voces de la ciencia en favor de Charlie.
  • 3 de julio: El papa Francisco y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, interceden en favor de Charlie y ofrecen apoyo.
  • 3-6 de julio: Los padres contactan con médicos que ofrecen alternativas y tratamientos que pueden mejorar la calidad de vida de Charlie. Un médico de EE.UU. se ofrece a viajar a Reino Unido y tratar allí a Charlie. El presidente Trump ofrece la ciudadanía estadounidense a Charlie para que pueda ser tratado el tiempo que necesite allí.
  • 7 de julio: El Great Ormond Street Hospital solicita al tribunal, de oficio, una nueva audiencia.
  • 10-14 de julio: Se celebra otra audiencia, en la que el médico estadounidense declara por videoconferencia acerca del tratamiento (en fase experimental) y explica los análisis que pueden practicarse para comprobar si el niño mejoraría con su tratamiento.
  • 17-21 de julio: Se acepta que el doctor viaje y aplique el tratamiento a Charlie. Se realizan el escáner y los análisis preliminares y el médico neurólogo Michio Hirano comprueba que el tratamiento llegaba tarde. Según los informes del pasado mes de enero, el tratamiento hubiera sido efectivo entonces.
  • 24 de julio: Los padres de Charlie finalizan su batalla legal y médica por la vida de su hijo, pues ya no hay más recursos posibles a su disposición. Han hecho cuanto estaba a su alcance.

Fieles al juramento hipocrático

Unos padres valientes y magnánimos

La madre de Charlie resume su heroísmo con una sencillez propia de quien explica su acción heroica como si solo fuera su deber, como algo muy de sentido común: “Solo queríamos dar a nuestro hijo la oportunidad de vivir. Se ha perdido muchísimo tiempo. Sentimos mucho no haber podido salvarle”.

Estos padres jóvenes están en el objetivo de las cámaras de todo el mundo, sus gestos nos edifican y nos solidarizan con su tragedia. Ellos siguen mostrando la actitud de los valientes, de los magnánimos.

Valientes: “Ahora vamos a pasar nuestros preciosos últimos momentos con nuestro hijo Charlie que, por desgracia, no llegará con vida a su primer cumpleaños en menos de dos semanas”.

Magnánimos: Han recaudado 1.3 millones de libras en donaciones para llevar a su hijo al extranjero y pagar el tratamiento; ahora su deseo establecer una fundación de ayuda a otros bebés con idénticas condiciones: “Nos gustaría salvar a otros bebés y niños porque estos medicamentos han demostrado que funcionan y sinceramente tenemos fe en ellos. Si Charlie no tiene esta oportunidad, nos aseguraremos de que otros bebés y niños inocentes sean salvados”.

Los trabajadores del Great Ormond Hospital y el juez Mr. Francis han reconocido también públicamente su valentía y les han rendido su respeto por la decisión de dejar al bebé que muera por el avance de su enfermedad, administrándole solo los cuidados paliativos. Nos ahorramos comentar las palabras cínicas del juez en descargo del personal del hospital y suyo propio. No aportan nada nuevo al panorama, por otra parte.

La esperanza se llama Charlie Gard

Destacamos, en cambio, las palabras que sí aportan frescura y novedad al escenario. Palabras que nos centran en lo esencial de este suceso. Vienen de los padres de Charlie. Ellos no se pierden en falacias argumentales, ni en consideraciones médico-económicas. La familia Gard apela al corazón, a la vida práctica y al origen de la vida: sin desviarse del protagonista que ha dado sentido y fuerza a su denuedo, declaran abiertamente en los momentos finales: “Charlie es un absoluto guerrero, no podemos estar más orgullosos de él”; “Nuestro hijo ha tocado los corazones de más personas y ha ejercido un impacto mayor en sus once meses de vida que el que muchas otras personas ejercen a lo largo de la suya”; “No podemos amar más ni estar más orgullosos de nuestro bellísimo hijo”.

Cada una de estas frases sería capaz de taladrar una piedra. Guardémoslas como talismanes para el futuro, vamos a necesitarlas.

Imagen de portada: Chris Gard y Connie Yates, los padres de Charlie Gard, en una imagen tomada durante uno de los actos en apoyo de su hijo | Agencia EFE
Escrito por

Doctora en Filosofía del Derecho. Diploma en Doctrina Social de la Iglesia. Profesora Adjunta en la Facultad de Derecho de la USP CEU y Secretaria General del Instituto CEU de Humanidades Ángel Ayala.

...

Deja tu comentario

Simple Share Buttons
Simple Share Buttons