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Belén en 2019: tres centros cristianos que dan vida en Palestina

BELÉN (PALESTINA) | El Hospital de la Sagrada Familia, la Universidad de Belén y el Hogar Niño Dios conjugan caridad y profesionalidad. Son tres focos de convivencia pacífica entre cristianos y musulmanes en la ciudad que vio nacer a Jesús.

Un hospital católico en el que nacen 370 bebés al mes, una universidad en la que se forman 3.300 estudiantes y un centro para niños con parálisis cerebral son parte importante de una realidad cristiana en Belén que no deja de crecer. Gracias a estas estructuras se ofrece un testimonio vivo de la fe, se facilita un empleo de calidad a muchos cristianos y se fomenta la convivencia con la población musulmana, mayoritaria en el lugar donde Cristo quiso revelarse al mundo.

Lo admirable es que estos tres centros, donde se conjuga caridad y profesionalidad, tienen proyectos de expansión en la actualidad. El Hospital de la Sagrada Familia de Belén, con un equipo de 170 profesionales, entre médicos, enfermeros y personal administrativo, ha firmado este mes de febrero un acuerdo para ampliar sus instalaciones.

Este hospital de Belén, gestionado por la Orden de Malta, está especializado en maternidad y pediatría, con una unidad de atención a prematuros única en Palestina. De los más de 4.300 partos anuales (en una ciudad de 29.000 habitantes), reciben unos 420 bebés prematuros, a los que logran sacar adelante gracias a la alta tecnología.

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Es significativo que en el lugar donde nació Jesús se desarrolle este gran centro de maternidad. El objetivo es contribuir a dar vida y dignidad a quienes viven en la zona. A día se hoy, más del 90% de los niños que nacen son de madre musulmana, con quienes se crea una relación de respeto y confianza. De esta forma, se construye un futuro de paz y convivencia en la zona.

La realidad es que, en la ciudad de Belén, cristianos y musulmanes conviven en paz. El impacto social del Hospital de la Sagrada Familia en Palestina es importante, especialmente por el hecho de contar con un 50% de profesionales musulmanes, que trabajan codo con codo con los cristianos. Una de las doctoras de cuidados intensivos, Micheline AlQassis, asegura que “este centro facilita nuestra convivencia para todos nosotros, es un símbolo de esperanza en Palestina, donde los cristianos tenemos el deber de tratar bien a todos, sin hacer distinciones por raza o religión”.

Gran parte del personal sanitario de este centro se forma en la Universidad de Belén, la principal institución católica de la ciudad y la más prestigiosa. Allí estudian más de 3.300 alumnos, mayoritariamente mujeres, atraídas por la calidad de las licenciaturas en Enfermería, Turismo y Pedagogía. La universidad no ha dejado de crecer desde su fundación, en 1997, y ahora prepara una nueva ala de Enfermería.

Este centro educativo en la ciudad en que nació Jesús está dirigido por los hermanos de La Salle y cuenta con un fuerte respaldo por parte de caballeros del Santo Sepulcro de todo el mundo. Si algo destacan los propios estudiantes es que el ambiente que se crea entre ellos es ejemplar, facilitando el entendimiento entre personas de distintos credos y procedencia. Una realidad que se percibe en el campus y en las calles de Belén, donde ver caminar a grupos integrados por chicas jóvenes con velo y sin él es algo habitual.

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Quienes sufren parálisis cerebral en Palestina tienen muy pocas oportunidades de vivir. En ocasiones, son abandonados por sus familias. A su disposición, las 24 horas del día, están cinco religiosas del Verbo Encarnado, que dan un hogar a 34 niños de Belén. El reto, en estos momentos, es abrir otro centro para quienes llegaron hace tres años al centro y ahora son adolescentes, para separarlos así de los benjamines. Para ello, cuentan con la ayuda de caballeros del Santo Sepulcro y del patriarcado de Jerusalén, ya que la Autoridad Palestina solo les encarga a los niños, sin facilitar ningún tipo de fondos.

Las religiosas, mayoritariamente de origen argentino, mantienen este Hogar Niño Dios a pocos pasos de la gruta de Belén. Tienen claro que Jesús trajo al mundo un mensaje de caridad y misericordia y lo ponen en práctica, hasta sus últimas consecuencias, con algunos niños que babean permanentemente, que carecen de coordinación o que presentan reacciones agresivas a lo largo del día.

Una de las religiosas se conmueve al recordar cuando escuchó decir a una madre musulmana que “vosotros los cristianos sí que sabéis qué es la misericordia”. Una misión clara y una gran responsabilidad en la tierra en la que María dio a luz a su hijo. Si hay un lugar santo en Belén, donde hoy se encarna el amor del pesebre de Belén, es este Hogar Niño Dios.

Imagen de portada: Holy Family Hospital of Bethlehem Foundation | birthplaceofhope.org
Escrito por

Periodista. CEO de RomeReportsTV en Italia.

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