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El futuro del Partido Popular . Presupuestos, Cataluña y corrupción, su tormenta perfecta

El PP y el propio Ejecutivo creen estar en medio de una tormenta perfecta, con tres asuntos serios: presupuestos, Cataluña y corrupción. La oposición va a hacer sangre con la testifical de Rajoy por el caso Gürtel. Un Gobierno en minoría y un partido en el punto de mira de los tribunales son trampolines perfectos para una campaña electoral permanente y encubierta.

“Si algo no nos preocupa en estos momentos es la moción de censura de Iglesias”. Este es el mensaje coincidente de Moncloa y Génova que destila el desaliento que comienza a cundir en las filas populares. “Nos vienen días, semanas y quién sabe si meses muy duros”, confiesa Martínez Maíllo, hombre fuerte de la dirección nacional y en la práctica secretario general del PP.

Y es que el partido en el Gobierno y el propio Ejecutivo creen estar en medio de una tormenta perfecta. “Aquí hay tres asuntos serios: presupuestos, Cataluña y corrupción. Tenemos resuelto uno y medio”. Uno son los presupuestos para los que Rajoy ha logrado sumar los votos del PNV y el medio es Cataluña. Medio porque, hasta el momento, Mariano Rajoy lo único que tiene seguro es que el PSOE se opone al referéndum planteado por Puigdemont y “a partir de ahí habrá que ver cuál es el apoyo que nos brinda el PSOE para hacer frente al desafío del independentismo”. Desde Moncloa se aventuran “días de crisis” y ambos, Moncloa y Génova coinciden en señalar que “el Gobierno en solitario no puede hacer frente a lo que es un asunto de Estado”.

Totalitarismo en Cataluña

Hasta el momento, nadie en el PP y menos Rajoy quieren hablar de elecciones. Reconocen en el partido que “para eso hace falta un relato que justifique la decisión. No se puede jugar con la estabilidad”. A continuación, añaden que, a tenor de las encuestas, “no es buen momento para nadie”.

Cataluña

El desafío catalán es, sin duda, el capitulo de mayor calado político. Por ello, en los planes de Moncloa está el mantener las vías de diálogo abiertas con el principal partido de la oposición “y hay que esperar para ver por dónde salen. Si en este asunto PSOE y nosotros no vamos juntos, el panorama se pone muy feo y, en ese caso, hablar de elecciones no seria descabellado”, se indica desde la dirección nacional. Lo único que está descartado es que los independentistas den un paso atrás, pero ellos si algo deben descartar es que el referéndum se vaya a celebrar. “No habrá referéndum”, sentencia Soraya Sáenz de Santamaría, ministra con plenos poderes para Cataluña. Si Rajoy tiene que afrontar en solitario el órdago secesionista, lo hará, pero el relato necesario para justificar unas elecciones generales anticipadas comenzaría a tener argumentos.

El Gobierno quiere mantener la calma. No cae en aspaviento alguno, pero sabe que el anuncio de fecha y pregunta realizada por Puigdemont es un paso más, que, necesariamente, aboca a esos “días de crisis” ya intuidos en Moncloa.

El desafío catalán va tomando cuerpo de manera definitiva en el momento más difícil para el PP y para el propio Gobierno. La comisión de investigación creada en el Congreso para abordar la presunta financiación ilegal del PP ha generado un serio desencuentro entre el PP y su partido amigo, Ciudadanos. Nada ha salido como estaba previsto. Ni Ciudadanos se ha avenido a poner coto temporal a los trabajos de la comisión y, además, el triunfo de Pedro Sánchez ha dado al traste con lo hablado con la gestora, es decir, con Susana Díaz. “Vamos a hacernos el menos daño posible” es el resumen de lo acordado. Como era eso lo acordado, se dejó en el limbo la comisión del Senado, en donde el PP tiene mayoría absoluta. El triunfo de Pedro Sánchez y algunas actitudes detectadas al día siguiente de las primarias llevó a Mariano Rajoy a dar vía libre a la comisión del Senado. El PP tiene una lista de unas 300 personas que podrían ser llamadas a declarar. Desde Griñán, al mismísimo Albert Rivera.

Desde el grupo parlamentario popular ya saben que “nos van a pedir muchos papeles pero todos están en los sumarios. Nosotros podemos pedir, y lo haremos, contratos de alquiler o venta, facturas de campaña y muchas más cosas. Esto es muy desagradable, pero si nos quieren pisar la cabeza actuaremos en consecuencia”.

En el PP saben que la moción de censura es “un paseo” ante lo que tienen planteado en el calendario inmediato. “Si esto no es una tormenta perfecta, que baje Dios y lo vea”

La comparecencia de Rajoy, que se ha acordado sea el último, preocupa en el PP. Se fían absolutamente de la capacidad de Rajoy “de salir de todas”, pero tienen la certeza de que “lo van a machacar y, si pueden humillarlo, lo humillarán”. Saben que se verán solos. La mayoría que ha permitido aprobar los presupuestos es una mayoría de coyuntura, no una mayoría de compromiso. Podría ocurrir que compareciera a la vuelta de las vacaciones de agosto, justo cuando haya que estar muy pendientes de la convocatoria formal—y, por tanto, recurrible—del referéndum comprometido por Puigdemont.

La declaración de Rajoy como testigo en el caso Gürtel

Rafa Hernando, portavoz del PP en el Congreso, y Martínez Maíllo serán los responsables más directos de gestionar la citada comisión. Ya tienen decidido no estar presentes en la declaración de Bárcenas y el propósito es ir modulando la posición del PP en función de los comportamientos ajenos. Algunos creen que sería una buena jugada llamar a Pedro Sánchez a la comisión del Senado el mismo día que Rajoy comparezca en el Congreso. La última esperanza de que la cuerda no se tense demasiado es que tanto Ciudadanos como PSOE entiendan que han ido demasiado lejos. En caso contrario, el PP lo hará saber y —asegura—actuará en consecuencia.

La declaración de Rajoy como testigo de la Gürtel

Pero esta comisión no va a ser la única jaqueca política para el PP. La comparecencia “in situ” del presidente del Gobierno ante el Tribunal que juzga la Gürtel, además de algo inédito, hace sentir al PP que sobre ellos se ha extendido un auténtico cerco para provocar “un desgaste brutal”. Confían, eso sí, que el presidente del Tribunal recuerde a todas las partes que el motivo de la comparecencia de Rajoy son las supuestas irregularidades en dos municipios madrileños. “Ese y no otro es el motivo por el que Rajoy tiene que comparecer como testigo”.

La testifical de Rajoy preocupa por el alcance mediático de la misma. “La oposición va a hacer sangre” y los populares se saben desasistidos. A Ciudadanos le está saliendo rentable enarbolar e incluso exacerbar la bandera de la regeneración y el nuevo PSOE tiene que reafirmarse en su no a Rajoy . Un Gobierno en minoría y un partido en el punto de mira de los tribunales son trampolines perfectos para una campaña electoral permanente y encubierta.

La amnistía fiscal y otros desaguisados

Como no hay día tranquilo para el Gobierno, el Tribunal Constitucional, por unanimidad, le ha dicho a Montoro que la amnistía fiscal no se puede realizar por decreto, recordando que la obligación del Ejecutivo es que todos los ciudadanos españoles cumplan con sus obligaciones fiscales sin tener que acudir a medidas como las aplicadas por el actual Ejecutivo y que no son novedosas en su contenido, ya que la amnistía de Montoro es la tercera que se lleva a efecto en nuestro país.

El ministro de Hacienda va a ser reprobado en el Congreso y el PSOE y Podemos piden su dimisión. Antes ocurrió lo mismo con el ministro de Justicia, el fiscal anticorrupción ha dimitido… la retahíla de desaguisados es casi inagotable.

Moción de censura a Rajoy

Con estas vísperas, un tanto incendiadas, se celebra la moción de censura planteada por Podemos. En principio, no es idea del grupo parlamentario que ocurra en el Congreso lo visto y oído en la Comunidad de Madrid. No se va a producir un desfile de ministros para contraprogramar a Pablo Iglesias, pero todo está abierto en función de los acontecimientos. Tan abierto que no hay que descartar que en el ultimo minuto intervenga Mariano Rajoy.

La estrategia final se diseñará el mismo lunes. Cruzan los dedos para que no salte a los medios “alguna sorpresa más”, pero saben que este episodio, el de la moción de censura, es “un paseo” ante lo que tienen planteado en el calendario inmediato. “Si esto no es una tormenta perfecta, que baje Dios y lo vea”, murmullan por los pasillos.

Imagen de portada: Los vicesecretarios del Partido Popular. Pablo Casado, de Comunicación; Javier Maroto, Sectorial;  Andrea Levy, de Estudios y Programas, y Javier Arenas, de Política Autonómica y Local, con el coordinador general del partido, Fernando Martínez Maíllo. | Tarek/PP
Escrito por

Periodista. Contertulia de Radio Nacional, Onda Madrid y ESdiario.

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