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El PP afronta el 2018 en alerta ante una posible pugna para desgastar su imagen

El Partido Popular intentará agotar la legislatura, aunque no se descartan acontecimientos. Mariano Rajoy está inmerso en conseguir los apoyos necesarios para salvar los Presupuestos del  año 2018, aunque no se lo van a poner fácil. Ciudadanos tensará la cuerda lo más posible, buscando desgastar al partido del Gobierno y sueña con un posible sorpasso en las próximas elecciones, el PNV no tiene ninguna prisa una vez que ha salvado el cupo vasco, y el PSOE solo se avendrá a negociar partidas concretas.

El año 2018 se inicia casi de la misma manera que finalizó el 2017, con la mirada puesta en Cataluña que a día de hoy, y por mucho tiempo, continuará siendo un problema. La actividad política, en teoría, está en puntos suspensivos hasta que se pueda formar un Gobierno. El proceso de negociación será largo,  e incluso no faltan quienes apuestan por unas nuevas elecciones. Resulta impensable, pese a las dificultades y recelos surgidos entre las fuerzas independentistas, que estas renuncien al poder. Ese y no otro es el gran objetivo que les une: el poder ,y en aras de ese objetivo, se perdonarán todo y habrá Gobierno. Esta es la previsión más compartida pese a que nadie se atreve a adelantar la composición final del mismo.

Resaca electoral . Todos pierden, pero Rajoy ha conseguido desautorizar el antiespañolismo

Con la atención puesta en Cataluña, las fuerzas políticas no se olvidan de sí mismas. Los resultados de las elecciones catalanas no han dejado indiferente a nadie. Para el Partido Popular han sido dramáticas, para el PSOE, decepcionantes. Ciudadanos canta victoria y Podemos trata de saber qué quieren ser de mayores.  Son estas cuatro fuerzas políticas las que, a lo largo del presente año , velarán armas pensando en el año 2019, año plagado de elecciones. En principio este es el escenario, el propio de un año calificado por algunos como “año valle”, porque no hay en el calendario cita electoral alguna. Solo cabría pensar en unas elecciones generales, pero estos comicios, en principio, no entran en los planes de Mariano Rajoy que ha hecho de la estabilidad santo y seña de su forma de hacer política.

No obstante y pese a la determinación del presidente del Gobierno de agotar la legislatura, lo cierto es que no se pueden descartar acontecimientos o circunstancias que hagan que estos planes presidenciales se vayan al traste. De momento y lo que sí es seguro es que Rajoy se ha dado un plazo de seis meses, hasta el mes de junio, para aprobar los Presupuestos del presente año pero antes, el Gobierno debe garantizar el preacuerdo con Ciudadanos que tiene un coste de 8.000 millones de euros y atraer a la mayoría necesaria para su aprobación. El PNV que ya ha hecho saber que mientras la situación en Cataluña no se normalice; es decir, el 155 vuelva al cajón, no hay nada que hablar. En las próximas semanas veremos el desfile de líderes políticos por el Palacio de la  Moncloa con los que Rajoy, de manera personal, quiere salvar las cuentas públicas para este año. Lo va a tener muy difícil. El PNV, salvado el cupo vasco, no tiene especial urgencia, ni se siente especialmente concernido, y el PSOE, que ha elaborado sus presupuestos alternativos, como mucho, se avendrá a negociar partidas concretas, pero no a dar el visto bueno a los Presupuestos Generales del Estado. “Hay que dar tiempo al tiempo”, dicen desde Moncloa.

El futuro del Partido Popular . Presupuestos, Cataluña y corrupción, su tormenta perfecta

“Si en el 2018 no hay Presupuestos, más difícil será en el 2019, año eminentemente electoral”, sostiene Fernando Martínez Maillo, numero tres del PP. Y es que el 2019 solo habrá elecciones y más elecciones y para su preparación, este 2018 es el año para estar en alerta ante una constante pugna. Conseguir Gobiernos municipales y autonómicos es el objetivo por el que todos van a disputar como lanzadera para las próximas elecciones generales, si es que, efectivamente, Rajoy puede mantener su plan de no deshacer la legislatura que a su vez se va a ver seriamente condicionada por la situación catalana. Es todo una cadena que se retroalimenta para concluir que la incertidumbre es, probablemente, el diagnóstico menos arriesgado.

En unos días se conocerá una nueva encuesta del CIS. En el PP se espera con preocupación. Los resultados catalanes han sido un mazazo que han dejado al partido paralizado, pese a que tienen argumentos suficientes para sostener que lo ocurrido en Cataluña no es trasladable a unas elecciones generales. Pese a ello, la preocupación en el partido del Gobierno es innegable y además no se disimula. “La percepción cierta de que hemos sido literalmente machacados nos hace más daño que los resultados mismos”, sostienen en Génova en donde Mariano Rajoy continua teniendo la última palabra. “No hay fuerza moral en el PP para enmendarle la plana” asegura una de las personas que están en el banquillo de la sucesión. Siendo esto cierto, no lo es menos, que barones y dirigentes coinciden en señalar que “tenemos que coger aire, reflexionar y tomar decisiones y es obvio que si no recuperamos plazas como Madrid, Valencia e incluso Sevilla, las generales se nos presentan muy complicadas aunque continuemos siendo la primera fuerza política”.

Rajoy, el más consciente de la situación del PP y de la suya propia

Todo indica que el PP se mantiene y se mantendrá como primera fuerza política “pero será una muerte a cámara lenta porque si ahora es difícil, muy difícil gobernar, mas debilitados electoralmente sería una tortura”. En el PP se nota un cierto desgaste de materiales, empezando por el propio Rajoy. Quienes le conocen de cerca, en la medida que se le puede conocer, aseguran que el Presidente es el mas consciente de todos de la situación del partido y de la suya propia. “Sabe perfectamente que su final de ciclo ha comenzado y sabe que hay tres o cuatro personas que están al acecho de la sucesión. Ahora nadie quiere ser ministro. Otra cosa es aspirar a ser presidente del Gobierno”. Rajoy tiene sus famosos tiempos y cuando los abra tendrá que enfrentarse a una situación complicada. El banquillo de la sucesión esta, todo él, formado por personas de su confianza: Alberto Núñez Feijoo, Soraya Sáenz de Santamaría ,María Dolores de  Cospedal

Rajoy no va a abrir este melón. Tratara de agotar plazos y analizar los acontecimientos que se vayan produciendo. Lo que si es seguro es que antes del verano, los candidatos a los principales ayuntamientos ya estarán designados.

Ciudadanos sueña con un sorpasso que difícilmente se producirá

Ciudadanos, por su parte, sueña con el sorpasso al PP, pero este no se va a producir. Lo que no se descarta es que dé un subidón importante a costa precisamente del PP. Si en su momento los socialistas sostenían que sus hijos se habían ido a Podemos, ahora los hijos del PP se han ido a Ciudadanos. Todo un cambio generacional que los populares deben abordar “ y no es fácil cuando se tienen responsabilidades de Gobierno y más en unas circunstancias como las actuales , que conllevan un desgaste fuera de lo común y que por responsabilidad te obliga a mantener y defender un discurso complicado. Ciudadanos, que ha tenido un triunfo indiscutible, tiene a su favor que van por la vida de impolutos. No han tenido que tomar decisiones de desgaste. Proclamaban el 155, es el Gobierno quien lo aplica, quien se desgasta en ello y ellos, que no lo han tenido que gestionar, se llevan los réditos. Esto es así”.

No habrá sorpasso al PP, pero Ciudadanos ha decidido pisar fuerte. Los resultados catalanes creen que les dan el margen suficiente para mantener posiciones duras ante el Gobierno. “O aceptan el preacuerdo presupuestario o votaremos en contra”. Ellos solos se han convertido en una prueba de resistencia para el PP y para el propio Gobierno.

Sánchez necesita resultados claros y desmarcarse de Podemos

Como con el PSOE no se cuenta para la aprobación de las cuentas públicas, la situación es diferente. Todo apunta  a que mejorarán posiciones, pero lo resultados catalanes, en contra de lo que esperaban, les impide un pacto catalán que de haberse producido, hubiera sido perfectamente trasladable al Congreso de Diputados. No deja de ser llamativo el silencio de Pedro Sánchez que en Febrero va a iniciar su particular gira por España para “tomar el pulso a las bases”; es decir, para preparar el terreno para el año 2019 en el que Sánchez necesita, para reafirmar su liderazgo, resultados claros y contundentes, no solo en relación al PP, sino y sobre todo, en relación a Podemos de quien se ha desmarcado de manera clara por muchas votaciones coincidentes que puedan producirse en la Cámara. El resumen de la situación es que solo Ciudadanos lo tiene fácil. Otra cosa serán sus resultados electorales.

La actividad parlamentaria va ser, en principio, intensa. Se van a iniciar los trabajos para una eventual y aun indefinida reforma constitucional, y en breve se van a reanudar las comisiones sobre corrupción. En el Congreso la que afecta de manera exclusiva al PP y en el Senado, la referida a todas las formaciones políticas. Mientras tanto, continua pendiente, el acuerdo sobre financiación autonómica, el referido a las pensiones. de Educación ya casi ni se habla…El Gobierno no tiene en sus planes enviar Proyectos de Ley porque, incluso para ello, necesita de consenso previo que parece difícil de alcanzar. Sin presupuestos, el Ejecutivo tiene las manos atadas y así va a ser durante mucho tiempo. Por ello, Rajoy no quiere entrar en el jardín de una crisis de Gobierno. ¿”Para que lo va a hacer?. Ponga a quien ponga, nada va a cambiar. Va a ser un año que todos van a aprovechar para, si pueden, darnos la puntilla”. Los ánimos en el PP pasan por malos momentos.

Imagen de portada: El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante una comparecencia en el Palacio de la Moncloa | Agencia EFE

 

Escrito por

Periodista. Contertulia de Radio Nacional, Onda Madrid y ESdiario.

Ultimo comentario
  • Yo tampoco creo que ciudadanos suba tanto como DICEN.En Cataluña ganó Inés Arrimadas,si se hubiera presentado albert Rivera,No hubiera GANADO.Albert Rivera en un principio no estaba a favor del 155, se abstuvo en la ley que tumbó el PP que es cómplice de ETA según Arzalluz y es como si hubiera votado al PNV que odia a Albert Rivera por lo del cupo,ahora no le presta un diputado en Cataluña al PP para que forme grupo propio y no esté en el grupo mixto con la CUP. Rivera no tiene CATEGORÍA pero si defiende la unidad de España y los demás no.

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