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Encuestas en Cataluña. Del lazo amarillo al presidente expresidiario del tripartito

Ante la situación política en Cataluña, las encuestas se convierten en el nuevo bote salvavidas. Sin embargo, las urnas no siempre hablan en consonancia con los sentimientos de la población.

Las encuestas en Cataluña se esperan como el pan de la mañana. Tal como anda la situación política en tierras catalanas, sumidos en un jaque permanente, todo el mundo espera el agua de mayo de las estadísticas que confirme su postura. El dato empírico se ha convertido en la clave que puede decantar la balanza de la cansina discusión entre los dos bandos enfrentados, “secesionistas” y “unionistas”.

Hasta ahora se hablaba de empate técnico. Las elecciones catalanas las ganó Ciudadanos, pero sin la mayoría necesaria para gobernar o constituir un Gobierno. Por eso el mandato ha acabado siendo de la coalición nacionalista, encabezada por Carles Puigdemont, que dirige la función de polichinelas desde su casita en Waterloo, Bélgica, donde parece estar a salvo de los requerimientos judiciales españoles. Todo muy épico.

En ese escenario acaban de salir del horno las encuestas catalanas, elaboradas por el Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat de Cataluña. Entre el 4 y el 9 de octubre se entrevistó a 800 personas acerca de sus sentimientos respecto a Cataluña y España, tras el debate de política general que tuvo lugar en el Parlamento autonómico. Los resultados: el 28,5% de los catalanes se considera exclusivamente catalán, mientras que el resto de la población estudiada siente algún tipo de vinculación con respecto a España.

Elecciones catalanas, un referéndum velado sobre el deseo o no de pertenecer a España

La distribución de las preferencias entre el 66% que se siente vinculado en distinto grado tanto a Cataluña como a España no es baladí. La mayoría de estos, el 36,8 % del total de los encuestados, se concibe tan español como catalán. A lo que se sumarían minorías más o menos creativas, como el pírrico 3,8% que se percibe más español que catalán, o el más significativo 19%, cuyo corazón palpitaría más con Cataluña que con España.

Con estos datos sobre la mesa, uno podría creer que las encuestas en Cataluña le dan la razón. Visto lo visto, podríamos decir que el suflé no baja sino que se desmorona. Y podríamos sentir la tentación de dejarnos arrastrar por el espejismo de que todo va a solucionarse en las próximas elecciones: cuando las urnas hablen en consonancia con estas nuevas evidencias sentimentales de la población catalana, todo cambiará, nos prometemos.

Encuestas en Cataluña: del lazo amarillo al posible tripartito

Sin embargo, cuando uno se mueve por estos lares y conoce el percal catalán y al català emprenyat, puede ponerle rostro a cada una de esas opciones emocionales y sabe muy bien cómo los diferentes sentimientos tienden a concretarse a la hora de ejercer el derecho al voto. Por eso, pese a la escalada en la polarización ideológica de los últimos años, me atrevería a decir, por ejemplo, que todavía habrá un cierto contingente entre los que se sienten “tan españoles como catalanes”, que votarán a opciones no constitucionalistas. Algo que sucederá en casi la totalidad de ese 19% que se siente más catalán que español, pese a sentir el vínculo con nuestro país.

Por todo esto, nos parece extremadamente improbable que el porcentaje de votos secesionistas varíe demasiado en las próximas elecciones autonómicas, pese a lo que nos dicen las encuestas en Cataluña. Aunque es muy probable que lo sepamos en breve, ya que resulta plausible que la escenificación posverdad del Gobierno paralelo de la Generalitat en el supuesto exilio acabe pronto, tras las elecciones andaluzas, cuando Pedro Sánchez tenga las manos libres para llegar a pactos en Cataluña.

En el caso de que lleguemos a este escenario, mi pronóstico es que se producirá una disidencia de ERC y la CUP del pacto de gobierno. Tras ello, tendremos elecciones anticipadas y, quizás, incluso un presidente recién salido de la cárcel de Lledoners. Abandonaremos entonces el amarillo de los lacitos para pasarnos al rojo de un nuevo tripartito: esta vez capitaneado por ERC, y secundado por el PSC y En Comú-Podem (franquicia de Podemos).

Eso me dicen las encuestas en Cataluña.

Imagen de portada: Celebración de la Diada 2018 | Agencia EFE
Escrito por

Periodista especializado en cine, televisión, literatura y cultura pop en general. También es escritor y profesor universitario.

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