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Ciudadanos y la eutanasia . Un cambio de voto sobre una ley que señalará a los partidos

La postura de Ciudadanos sobre la eutanasia ha cambiado. Ha pasado de la abstención al voto afirmativo. El partido de Albert Rivera ya no defiende su propia ley y ha decidido ponerse del lado del PSOE. Comienza un proceso incómodo para los partidos.  

El Congreso de los Diputados aprobó el pasado 26 de junio la proposición de ley presentada por el PSOE para regular la eutanasia como un nuevo derecho individual y que así pueda incluirse en la cartera de servicios que ofrece el Sistema Nacional de Salud. La propuesta socialista fue respaldada por Podemos, Ciudadanos, ERC, PNV, PDeCAT, Compromís y EH Bildu, mientras que el PP y UPN votaron en contra. Lo más sorprendente de la votación no fue, sin embargo, el voto en contra de estos dos partidos, sino el cambio de actitud de Ciudadanos. El partido de Albert Rivera modificó a última hora su abstención anunciada por el voto afirmativo. Hasta entonces habían defendido una propuesta propia de Ciudadanos y la eutanasia –la que llamaban Ley de Dignidad al Final de la Vida-, que, por cierto, se encontraba en su trámite parlamentario final. Y aunque su portavoz, Francisco Igea, defendió que su iniciativa era “mejor y más amplia”, aun así votaron a favor de la propuesta del PSOE. ¿A qué se debía este cambio de actitud?

PSOE, Ciudadanos y la eutanasia 

Tampoco era ningún cambio radical. Tras las últimas elecciones, el PSOE firmó con Ciudadanos un pacto de Gobierno que, aunque luego no pudo llevarse a cabo, se concretó en veinte puntos. Uno de ellos, el 19, se refería expresamente a la puesta en marcha de una ley de muerte digna. Decía: “Esta ley quiere garantizar los derechos de los ciudadanos a afrontar con dignidad y de acuerdo con sus decisiones el tramo final de la vida, asegurando la libertad de las personas sobre la continuación o no de los tratamientos y la prestación de los cuidados paliativos que procedan”. Desde entonces, hace ya más de dos años, y lejos de desistir de su idea, Ciudadanos impulsó por su cuenta su ley de eutanasia de la que ahora ha desistido para sumarse a la socialista. El impulso de esta nueva ley también procedía de Cataluña.

Efectivamente, el pasado 10 de mayo el Congreso había admitido a trámite una iniciativa procedente del Parlament de Cataluña para modificar el Código Penal y exonerar de responsabilidad a quienes asistieran al suicidio del enfermo terminal que lo hubiera solicitado. Recordemos que el Código Penal castiga en su artículo 143 la cooperación necesaria para el suicidio, pues la eutanasia sigue considerándose un homicidio.

La portavoz socialista, Adriana Lastra, fue la encargada de defender la despenalización de la eutanasia en el Código Penal. Pero su nueva iniciativa va más allá. No solo pretende este cambio, sino también que el paciente pueda decidir sobre la administración de la sustancia que ponga fin a su vida, pues, aunque sería necesaria la concurrencia de dos médicos que valoraran el caso, la última palabra siempre la tendría el paciente.

PP, PSOE, Ciudadanos y la eutanasia

La portavoz del PP, Pilar Cortés, que lamentó el cambio de opinión de Ciudadanos y el PNV, alertó sobre la gravedad de esta posibilidad, pues dijo que “con el paso del tiempo se va a convertir la excepcionalidad en habitualidad”. Es decir, “la eutanasia ganará terreno a los paliativos” y será percibida como “una solución más barata”. En ese sentido, recordó que en Holanda se producen ya mil casos al año de eutanasias involuntarias.

Otro de los puntos conflictivos que incluye la proposición del PSOE se refiere a la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios implicados en estos casos. Si algún profesional se niega a participar en un caso de eutanasia, alegando razones de conciencia, no solo deberá manifestarlo anticipadamente y por escrito, sino que entrará a formar parte de un registro con sus datos, para que así conste en la Administración sanitaria su posición.

Naturalmente, la Conferencia Episcopal Española rechazó este proyecto de ley de eutanasia. “Nadie es dueño de la vida, ni siquiera de la propia”, afirmó su secretario general, José María Gil Tamayo. También recordaron los obispos que la eutanasia no es ningún derecho y que a todos “obliga el respeto por la vida propia y ajena”, desde la concepción hasta su término natural.

Comienza una etapa de enmiendas a la ley y justificaciones de los partidos. A veces será difícil hacerlo. Pero también habrá que tomar nota. Sobre todo para el futuro.

Imagen de portada: El diputado Francisco Igea defiende la postura de Ciudadanos y la eutanasia | congreso.es
Escrito por

Profesor de Periodismo Especializado en la USP CEU. Director de la revista "Ars". Contertulio en el programa "La Linterna" de la Cadena Cope.

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