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Carta abierta de una paciente indignada a Pablo Iglesias . El cáncer de alma no tiene cura

Pablo Iglesias se ha referido a la donación millonaria de Amancio Ortega en favor del cáncer como “tercermundista” o “limosna”. Estas ofensivas declaraciones dejan patente que su resentimiento es mayor que la solidaridad hacia los miles de pacientes que sufren esta enfermedad en España.

En marzo de 2017, se anunció la decisión del fundador de Inditex, Amancio Ortega, de donar 320 millones de euros a los hospitales de todas las comunidades autónomas para renovar sus equipos de diagnóstico y tratamiento del cáncer. Su fundación explicó que este importe se destinaría a la adquisición de más de 290 equipos de última generación: aceleradores lineales avanzados, mamógrafos digitales con tomosíntesis, así como equipos de detección oncológica.

La reacción de Pablo Iglesias

Nos extrañaba mucho que Podemos y sus adláteres no hubieran sacado punta a esta información. Poco ha tardado Pablo Iglesias en descolgarse con unas declaraciones en las que tacha la actuación de Ortega de “tercermundista”. No queremos pensar mal, preferimos creer que el secretario general de la formación morada desconoce el significado de este término. Pues bien, me gustaría explicarle que, según el diccionario de la RAE, el vocablo “tercer mundo” significa ‘conjunto de los países menos desarrollados económica y socialmente’.

Tercermundista –y anacrónico- es el régimen bolivariano, el espejo en el que se mira Podemos

En los países del tercer mundo, Sr. Iglesias, no hay filántropos que puedan donar esa cifra mareante a sus conciudadanos. ¡Ojalá los hubiera! Tercermundista –y anacrónico- es el régimen bolivariano, el espejo en el que se mira su partido. La situación del sufrido pueblo de Venezuela, que carece de alimentos y medicinas, es, ni más ni menos, la panacea que su partido quiere para España. Eso sí es tercermundista.

Pero claro, el ancestral resentimiento de usted y los suyos hacia la figura del ‘empresario’ es tan grande que no solo no les permite reconocer un gesto como este, sino que, además, lo critican. Pues sepan ustedes que el empresario es un elemento imprescindible en nuestro tejido económico y social, en la medida en que proporciona empleo a muchas familias. Su partido, ¿qué hace por España?

Resulta ofensivo para los pacientes de cáncer ese desprecio, ese desdén con el que se refiere a una aportación que puede ayudar a muchos enfermos

Para Amancio Ortega, una de las mayores fortunas del planeta, lo más fácil sería mirar a su país desde arriba, cómodamente sentado en su avión privado. Pero no. Se ha acercado al dolor que padecemos muchos españoles y ha empatizado con nosotros. Desconozco los motivos por los que lo ha hecho y confieso que me dan igual: “Obras son amores…”. ¿Cuáles son sus obras, Sr. Iglesias?

Por desgracia, el cáncer, una de las lacras del siglo XXI, va en aumento. Son muchas las familias españolas azotadas por esta enfermedad. Pregúnteles si están a favor o en contra de la donación del Sr. Ortega.

El cese natural del cáncer

Los ‘parias’ (utilizando su mismo lenguaje), los más desfavorecidos, esos que su formación defiende con uñas y dientes, los que no tienen capacidad económica para contratar un seguro médico privado, son los principales beneficiarios del gesto del empresario. Y usted dice que lo encuentra “ofensivo”. ¿Ofensivo para quién?  Ofensivo es, para los pacientes de cáncer, ese desprecio, ese desdén con el que se refiere a una aportación que puede ayudar a muchos enfermos.

Pero hay más. En un rapto de ingeniería ética, califica usted de “limosna” la donación del benefactor gallego. Piense que lo que para usted es una limosna, para otros es un salvavidas.

El cáncer en cifras

Por si no lo sabe, le informaré de que cada año se detectan en España más de 22.000 casos de cáncer de mama. El tratamiento actual es sumamente agresivo: incluye largas sesiones de quimioterapia, la amputación de la mama y una radioterapia muy fuerte. Ni que decir tiene que se precisa más investigación y mayor prevención.

Según datos de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), el de mama es una de las principales causas de mortalidad entre las mujeres y un 14% de las pacientes no logra sobrevivir. No es difícil comprender que toda ayuda es bienvenida.

Dos noticias: una buena y una mala

Llegados a este punto, Sr. Iglesias, tengo que darle dos noticias, una buena y otra mala.

La mala es que usted, para su desgracia, comparte algo con el Sr. Ortega, el mismo a quien hace cinco años calumnió gravemente llamándolo “terrorista”. Ambos son líderes, aunque, eso sí, en facetas completamente distintas. Él es un virtuoso de los negocios. Usted lo es de la demagogia. Los negocios crean riqueza. ¿Qué crea su populismo?

Pero tranquilo, también hay algo que los diferencia. Y esta es la noticia buena. Mientras el Sr. Ortega pertenece a esa clase social tan despreciada por sus correligionarios, como es la ‘casta’, usted es un pobre ‘paria’ con un ‘mísero’ sueldo de diputado, más otro de contertulio y colaborador de televisión, más… ¿seguimos sumando? 

Y esa no es la principal distinción. La diferencia más evidente reside en algo intangible: los sentimientos. ¿Dónde está su solidaridad con los descartados, a los que tanto defiende, Sr. Iglesias?

La principal diferencia entre Amancio Ortega y usted, Sr. Iglesias, son los sentimientos. ¿Dónde está la solidaridad con los descartados, a los que tanto defiende?

Sabido es que tiene usted gran experiencia en columpiarse con sus declaraciones, pero en esta ocasión me temo que se ha caído del columpio. Y quizá se ha dado un golpe en la cabeza. Es tal su afán de tirar por tierra todo lo que huela a “capitalismo”, que los árboles no le han dejado ver el bosque. Ha despreciado una enfermedad con la que todos (o, por lo que parece, casi todos) estamos muy sensibilizados. Con la salud no se juega, Sr. Iglesias.

Otros detractores, los mismos argumentos

Sirvan estos mismos argumentos para la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, que ha hecho público su rechazo de la donación. Los detractores argumentan que no es necesario recurrir, aceptar ni agradecer la generosidad, altruismo o caridad de ninguna persona o entidad.

Esta y otras entidades que afirman encontrarse en un “espectro progresista” dicen aspirar a una adecuada financiación de las necesidades mediante una fiscalidad progresiva que redistribuya recursos priorizando la sanidad pública. O sea, que ahora lo progresista es que los pacientes fallezcan por falta (voluntaria, eso sí) de medios. Lamentable.

Lo que no es de recibo es que los sanitarios se muestren en contra de mejorar las condiciones de sus propios pacientes

Que Pablo Iglesias, desde su cómoda poltrona pseudomarxista, se manifieste así, es previsible. Lo que no es de recibo es que los sanitarios se muestren en contra de mejorar las condiciones de sus propios pacientes. ¿Van ustedes a pagar de su bolsillo esos equipos de nueva generación? ¿O pretenden que lo hagamos todos los españoles aumentando los impuestos? Parece que eso, para ustedes, es “redistribución de la riqueza”.

La lucha contra el cáncer

Amancio Ortega tributa en España y no es la primera vez que hace una donación en favor de esta causa. Gracias a su generosidad, y a la de muchos otros ciudadanos anónimos, a quienes hago llegar mi reconocimiento y gratitud, es cada día más viable vencer al cáncer.

La prevención, los avances científicos y las nuevas terapias hacen posible curar algunos tipos de cáncer que hace unos años eran mortales, incluido el de mama.

Sin embargo, Sr. Iglesias (y cía.), hay un tipo de cáncer que es mucho peor que el físico y no tiene cura… ni la tendrá jamás: el cáncer de alma.

Imagen de portada: El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, durante una intervención en el Congreso de los Diputados. | congreso.es
Escrito por

Licenciada en Derecho y diplomada en Ciencias Empresariales. Redactora de El Debate de Hoy.

Ultimos comentarios
  • Estos inútiles quieren acabar con los ricos para que todos seamos iguales.
    Lo sensato sería esforzarse por acabar con la pobreza.

  • Soy superviviente de cáncer. Gracias a que existen personas generosas y sensible al dolor de los demás, pobres los individuos que tienen cáncer permanente en sus almas nunca se cura. Cunado actuas, ayudas, consuelas, ahi está la sanación aunque muchos no crean, cuando se tiene un espiritu y alma sana, generosa el cuerpo físico se sana. Pobres de aquellos insensibles y factuos, dios los perdone. Gracias a Dios por este señor que ayuda será colmado de bendiciones enormes.

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