Diario de análisis, reflexión y valores   

"Albert Rivera y Pablo Iglesias, ¿perjudiciales para sus partidos?"

Las dudas en torno a la ideología de Rivera. El modelo cesarista de Podemos. Un país sin crímenes no necesita sus cárceles. 

Albert Rivera, ¿liberal o socialista?

¿Rivera liberal?, se pregunta Miguel Angel Belloso en Actualidad Económica, revista que dirige, con el objetivo de valorar el viaje de Ciudadanos desde la socialdemocracia al liberalismo progresista. Belloso considera que Albert Rivera es un “oportunista” que “se ha dado cuenta de que donde más votos pesca es entre la gente de la derecha cansada de la corrupción y del sopor que emite Rajoy pero que hace aspavientos cuando se le nombra la palabra socialdemócrata, y para los peces que atrae de la izquierda, pues ha añadido al liberalismo la palabra progresista, que es el término más fétido de todos los que recoge el diccionario. La obra maestra de la izquierda ha sido apropiarse del progresismo como si el resto de los actores políticos quisieran el retroceso de la humanidad, y Rivera, que tiene casi todo de socialista, no ha podido sucumbir al reclamo”.

Escribe Belloso que Ciudadanos es “un partido liberal y progresista esencialmente compuesto por socialistas (…) Pero ser liberal no es cualquier cosa. Implica apostar por un Estado pequeño, por unos impuestos bajos, por una regulación mínima, y por más cosas. Ciudadanos no pasa el corte. Ha bendecido el aumento del Impuesto de Sociedades promovido por el PP, pretende implantar un complemento salarial para las rentas bajas, una partida adicional de trasferencias para resolver la supuesta pobreza infantil, demanda la gratuidad de los libros de texto y tiene otras ocurrencias onerosas en la cartera. Sus demandas para dar el visto bueno a los presupuestos del PP suman un gasto de 5.000 millones en el ejercicio más exigente de todos, pues estamos obligados a recortar el déficit hasta el 3,1% del PIB, ni más ni menos que 15.000 millones. Esto ni es liberal ni es nada. Es el abrazo del oso. Rivera es progresista como lo han entendido siempre los socialistas: más impuestos para aumentar la sopa boba. Pero ni siquiera ser liberal depende del nivel de gasto o de déficit que postules. Es lo más parecido a una religión. Lo eres si crees que la libre cooperación de los individuos buscando su propio interés produce los mejores resultados posibles. No lo eres si como Ciudadanos piensas que el Estado es capaz de construir un orden social más perfecto. No se puede ser socialista y liberal al mismo tiempo”.

El triunfo de Iglesias puede suponer la derrota de Podemos

La victoria de Pablo Iglesias en Vistalegre II supone que Podemos “seguirá la estrategia de visibilizar que es la única oposición frente a la Triple Alianza de PP, PSOE y Ciudadanos. Con ello se cierra cualquier colaboración que intente sumar sus escaños a los de estos partidos y presentar alternativas más allá de votar contra el Gobierno o forzar a esos partidos a votar juntos”. Pablo Simón analiza el triunfo de Iglesias y sus consecuencias en el corto y largo plazo. Desde su tribuna en El País apunta a que Podemos ha optado por “un modelo más cesarista” y cree que aunque “ha consolidado un espacio electoral propio (…) a corto plazo parece complicado que pueda crecer dadas las tasas de rechazo que su actual liderazgo tiene entre los votantes del PSOE. Pero a largo plazo todavía parece más complicado que pueda gobernar cuando la izquierda española, rota en dos mitades, ni reconoce ni confía en la otra parte”.

Cárceles holandesas

Esas noticias que no salen en los periódicos por ser contrarias a lo que normalmente ocupa las páginas de los periódicos. Entre muertes y asesinatos, Arcadi Espada lleva a su columna de El Mundo el caso de Holanda. Cierra algunas cárceles y otras las alquila a países cercanos por la drástica caída de crímenes. “La evidencia quizá impugne el carácter imitativo que, según algunas teorías, genera la publicación de noticias asociadas a la violencia. Y tal vez refuerce la necesidad paradójica de que el periodismo siga siendo el aguafiestas de la civilización: es posible que el sermoneo constante sobre lo mal que va el mundo no refleje la realidad, pero contribuya a que el mundo mejore. En cualquier caso, y si noticia es también aquello que contraría nuestras suposiciones, quizá haya llegado el momento que el periodismo deba plantearse el papel de las buenas noticias”. (…) “Me ha llamado la atención esta opinión del criminólogo René van Swaaningen: “En la era digital, una creciente cantidad de jóvenes de entre 12 y 18 años (el grupo poblacional en mayor riesgo de cometer delitos) pasan su tiempo sentados frente a su computadora, lo que los aleja de las calles”. Hace tiempo que sospecho que las redes sociales han sustituido con ventaja a la guerra: engullen sin sangre las cíclicas remesas de carne de cañón. Dado que la reducción de la violencia es un fenómeno sobre todo cultural, creo que voy a decir algo políticamente incorrecto: y es que me temo que la corrección política, esta ley más o menos escrita que pone la convivencia al baño maría, tiene bastante que ver en la noticia carcelaria. La vida es una salsa holandesa: difícil, contradictoria y delicada”.

...

Deja tu comentario

Simple Share Buttons
Simple Share Buttons