Diario de análisis, reflexión y valores   

 

Las 8 inteligencias múltiples, semilla del éxito en la escuela

El ser humano posee inteligencias múltiples que se deben trabajar en la escuela para que los niños afronten el mundo adulto con garantías de éxito. La mayoría de los problemas tiene una misma raíz de origen, la parte emocional y de interacción social.

Si fuese Howard Gardner, estaría más que ofendido con el sistema educativo español. El gran número de investigaciones del profesor Gardner y todo su equipo de trabajo han demostrado que los niños, y por ende, el ser humano posee una serie de aptitudes en diferentes direcciones y ámbitos. Unos dones que resulta todavía más importante conocer en niños con altas capacidades o en niños con dificultades de aprendizaje. A estas aptitudes, Howard las denominó irónicamente ‘inteligencias’, como crítica a los primeros test de inteligencia, capaces de expresar con un número la inteligencia de una persona, siendo un concepto muy limitado.

Actualmente, se sabe que el cerebro de cualquier persona tiene diferentes inteligencias y que, por tanto, todas ellas deberían trabajarse en la escuela. Sin embargo, lo más curioso de todo es que la escuela está dando la espalda a estas investigaciones y priman más procesos memorísticos, pasivos y cerrados, frente a procesos abiertos, activos, de experimentación, de gestión de la atención y observación y de reflexión crítica.

Conocer cómo aprende el cerebro es el primer paso para poder establecer un sistema educativo de calidad. Y conocer qué áreas o ámbitos debemos trabajar en los niños es el segundo peldaño de la escalera hacia el éxito de la escuela. El tercer peldaño quedaría relegado en exclusiva a los docentes, que tendrán que dominar diferentes metodologías para cumplir con solvencia los dos peldaños anteriores.

Las inteligencias múltiples son armas de mejora

El actual currículo educativo sobrecarga a los niños con el pensamiento lógico-matemático y menosprecia, ofreciendo una propina de caridad, a la inteligencia musical, kinésico-corporal y viso-espacial. Un poco más de suerte tienen la inteligencia lingüística y naturalista que, siendo también otras dos grandes esferas del desarrollo humano, poseen varias horas semanales de dedicación en el programa escolar. Y no hablemos de la posible novena inteligencia, todavía en estudio por el propio autor, la inteligencia existencial, que estaría vinculada al ámbito de la filosofía, lo espiritual, con cabida para todo lo vinculado a las religiones… sin lugar a dudas, otra necesaria inteligencia.

David Calle: “Una ecuación se puede olvidar, pero la generosidad y el respeto no”

Pero el desaguisado académico no termina aquí; inteligencias como la intrapersonal e interpersonal, dos potentes armas de mejora del capital humano de los niños, son poco trabajadas y planificadas en la escuela. Estas inteligencias permiten a los escolares mejorar su autoconcepto, su autoestima, autoconfianza, autogestión emocional y autonomía. Pero también son las inteligencias con responsabilidades de la ética, la moral, los valores y las variables psicosociales. Lo más curioso es que en el mundo adulto el éxito, entendido como la salud emocional, está garantizado cuando uno tiene potenciadas, trabajadas y desarrolladas estas dos inteligencias. Sin embargo, la escuela nos obligó a estudiar cuál era el río más caudaloso de Europa, cuál era el pico más alto de España y cómo hacer una derivada y una integral. Conocimientos que… tan pronto pones un pie en el mundo adulto con tan solo 18 años, son relegados al trastero de desechos del cerebro, que considera que te servirán de poco para la supervivencia en el mundo adulto. Un mundo lleno de problemas de diversa tipología, pero casi todos con una misma raíz de origen, la parte emocional y de interacción social.

La escuela del futuro

Ahora, imaginemos una escuela que fortalezca estas dos inteligencias, una escuela que prepare a todos los niños para afrontar el mundo adulto con garantías de éxito, una escuela que nos invite a disfrutar, que provoque el deseo de pasar más tiempo en ella, una escuela que preste atención a los niños y que riegue cada día las 8 semillas de las inteligencias múltiples de Howard Gardner.

El día que tengamos esa escuela, la sociedad en la que vivimos será muy diferente. Podremos tener otros problemas, pero casi seguro, muchos de los actuales, como conflictos vinculados al acoso y bullying, violencia, suicidio, alcohol y drogas, racismo, xenofobia, intolerancia, fracaso escolar… quedarían extinguidos o serían casos prácticamente atípicos y aislados.

Imagen de portada: Las inteligencias múltiples pueden cambiar la sociedad.
Escrito por

Editor Jefe de "Sportis", Revista Técnico-Científica del Deporte Escolar, Educación Física y Psicomotricidad. Director de la Unidad de Investigación del Deporte Escolar, Educación Física y Psicomotricidad. UNIDEF.

...

Deja tu comentario

Simple Share Buttons
Simple Share Buttons