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Propuestas de Iceta que suenan a Mas . Una Agencia tributaria y quita de deuda a Cataluña

El programa electoral de Miquel Iceta y el PSC se basa en un nuevo pacto fiscal para Cataluña y una condonación de la deuda. Las propuestas de los socialistas se acercan, cada vez más, a las pretensiones habituales de los nacionalistas.

Vivir para ver… Ha llegado a tal punto la irracionalidad de la vida política catalana que un partido supuestamente de izquierdas (realmente no se sabe de qué) ha decidido hacer suyas las iniciativas pasadas de la rancia burguesía local. Es Miquel Iceta el que propone lo que en su día reclamó Artur Mas a Mariano Rajoy: un pacto fiscal de corte y factura similar al vasco que tantas alegrías ha dado a lo largo de décadas a los nacionalistas del PNV. Fue la negativa del presidente al entonces amo de las llaves de la Generalitat la que desencadenó el tristemente célebre proceso separatista, pero al candidato del PSC, empeñado en que la transversalidad le abra las puertas del poder ejecutivo en Cataluña, no parece importarle.

El programa electoral de Iceta, buenista y aparentemente conciliador e inocuo (solo aparentemente), tiene miga, mucha miga. Está sustentado sobre dos pilares: la condonación o la quita de una parte de la deuda autonómica y una agencia tributaria propia para Cataluña.

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La rebaja de la deuda permitiría a la Generalitat no solo equilibrar sus cuentas, sino también acceder de nuevo a los mercados. Pero supondría un grave agravio comparativo para aquellos gobiernos autonómicos que a lo largo de la crisis se han apretado el cinturón y han impuesto recortes de servicios a sus ciudadanos asumiendo el correspondiente coste político. Gobiernos regionales, dicho sea de paso, con muchos menos recursos que el catalán. Esta comunidad, la más endeudada con diferencia, sería sin duda la gran beneficiaria en caso de quita. Una de las comunidades que más paga a sus funcionarios (muy por encima en algunas categorías de lo que cobran profesionales con las mismas funciones en la Administración del Estado) y probablemente la que más ha derrochado en partidas como embajadas o propaganda audiovisual. Y tendríamos que pagarlo entre todos… Con ser importante, lo peor es el perverso mensaje que envía a los futuros gobernantes autonómicos: gasten todo lo que deseen, en lo que gusten y sin medida, no hace falta cumplir objetivo alguno, que después vendrá papá-Estado a rescatarlos. Los incentivos son perversos. La destrucción del principio de responsabilidad, inmediata.

Una lealtad comprada

Establecer una agencia tributaria propia para Cataluña va más allá de lo que en principio parece. En la práctica, si la Generalitat recauda todos los impuestos y paga al Estado por las competencias que desarrolla en su territorio, se estaría implantando de tapadillo una reforma constitucional que instauraría en esa comunidad un sistema de financiación similar al vasco o al navarro: el concierto. A partir de ahí, como hemos podido comprobar recientemente, la fijación de ese cupo que el gobierno regional paga al Estado se convierte en una negociación puramente política, cuestión de “magia”, como ha definido Ángel de la Fuente, experto en materia de financiación autonómica. Pagarán lo que quieran, lo que convenga, destruyendo el principio de solidaridad y compitiendo con ventaja frente al resto de las autonomías. Además de cerrar puertas y ventanas para evitar que cualquier información que comprometa a sus “honorables” gobernantes, véase el caso Pujol, llegue a oídos de Madrid.

En realidad, lo que nos está diciendo Iceta es que, dado que la lealtad de los nacionalistas a la Carta Magna que presupusieron los padres de la Constitución no ha existido, ni existe ni existirá, dado que aprovecharán cualquier resquicio para reventar a su favor el consenso, el bien común y la unidad nacional, debemos comprarlo. Es lo que han hecho los sucesivos gobiernos de España a la hora de pactar el cálculo del cupo con el gobierno vasco y es lo que proponen los socialistas que hagamos para frenar a los separatistas catalanes: que paguemos, como lacayos, el resto de sufridos españoles. PP y PSOE seguirán cediendo si con ello se aseguran la poltrona de la Moncloa.

Imagen de portada: Miquel Iceta en el Parlament de Cataluña | Parlament.cat
Escrito por

Periodista. Coordinadora de Economía de los Servicios Informativos de Telemadrid, colabora con EsRadio, El Economista y es profesora de la Escuela de Marketing ESIC. Autora del libro "Gabinete de crisis".

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