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Edición centenaria del Giro . Italia, un país que durante 21 etapas vive ‘la vida en rosa’

El Giro de Italia vive su edición del centenario. Historias de pasión, deportividad y sacrificio cruzan las carreteras de un país que vive el ciclismo como si de una fiesta nacional se tratara. 

Ya lo dijo el periodista italiano Indra Montanelli: “El Giro de Italia tiene ese poder mágico de convertir en domingo cualquier día de la semana”. De entre las tres grandes vueltas que existen -Giro de Italia, Tour de Francia y Vuelta a España-, la Corsa Rosa es, según los propios ciclistas y la mayoría de los aficionados, la carrera más auténtica. Lo es porque en Italia, el ciclismo es sinónimo de Giro.

Desde su nacimiento hace 109 años, el Giro de Italia ha supuesto cada año que la carrera se convirtiese en el evento deportivo por excelencia para sus paisanos. Que la serpiente multicolor pasara por un pueblo suponía una mejora importante no sólo por esas horas en las que los corredores circulaban por sus territorios, sino por la mejoría que suponía para sus propios intereses. Que el Giro pasara por una localidad suponía que se asfaltarían todas las calles, se mejorarían los caminos, se engalanarían y limpiarían las casas… Todo ventajas que perdurarían en el tiempo.

El origen del Giro, al igual que el de otras grandes carreras ciclistas, tiene como ‘culpable’ a un periódico: La Gazzetta dello Sport. Las disputas entre otro medio como Corriere della Sera, que organizaba el Giro de Italia en Automóvil, provocó que el periodista Tullio Morgagni diese a su director Eugenio Camillo Costamagna la idea de crear una prueba ciclista inspirada en el Tour de Francia organizado por L´Auto. Finalmente, en agosto de 1908 se anunciaría la creación de esta prueba para 1909. La Gazzetta se adelantaba así al Corriere della Sera.

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Este viernes arranca el Giro del Centenario. Llega ahora porque, pese a haber nacido en 1909, tuvo que ser interrumpido por las dos Guerras Mundiales. El Giro, en Italia, como dice el actual periodista de la Gazzetta Ciro Scognamiglio, supone una fiesta popular para todo el país. Desde los niños más pequeños a los abuelos con más edad conocen la carrera ciclista. Es una fiesta en la que todo el país se tiñe de rosa, el color oficial de la carrera y del periódico que la fundó. El arraigo de la gente con su carrera roza lo místico les guste o no el ciclismo.

En cuestiones de márketing, la primera grande del curso (hace unas décadas era la segunda puesto que la Vuelta a España se disputaba en el mes de abril) sigue siendo la número uno. Este año se ha reinventado con promociones especiales entre las que destacan los homenajes a Michele Scarponi, vencedor del Giro 2011 que murió durante el pasado mes de abril mientras se entrenaba en su pueblo. El veterano corredor transalpino iba a ser el líder del potente conjunto Astana. Llegaba de vencer en el Tour de los Alpes, pero un inoportuno accidente ha hecho imposible su participación. Por eso, el Giro le creó un vídeo-homenaje, nombró una cima del Mortirolo ‘cima Scarponi’ y dejó salir a su equipo delante en la primera jornada. Una estructura, la kazaja, que decidió salir con un hombre menos por respeto a su héroe caído.

En Italia han hecho todo lo posible para que esta edición no se olvide jamás. La elaboración de la elección del recorrido ha sido mimada como nunca. Hay territorio para todos. Los sprinters tendrán su oportunidad en las primeras jornadas, mientras que los escaladores deberán jugarse el rosa en cimas como Stelvio, Mortirolo, Etna o Blockhaus. Como colofón ideal, la organización ha vuelto a recuperar la idea de cerrar la carrera con una exigente crono por las calles de Milán. La última vez que se hizo fue en la derrota del español Joaquim ‘Purito’ Rodríguez ante Ryder Hesjedal. De entre los nombres para este año destacan Nairo Quintana, Vincenzo Nibali o Mikel Landa.

El trazado, la promoción, los favoritos, el ambiente… El Giro de Italia, pese a no contar con la repercusión mundial del Tour de Francia -que llega hasta países como Australia o Estados Unidos donde la Corsa Rosa todavía no triunfa demasiado-, sigue siendo para la mayoría de ciclistas, directores y aficionados la mejor carrera de todas. En España enganchó tarde, coincidiendo con los éxitos de Miguel Indurain. Desde entonces, hasta los triunfos de Alberto Contador pasado por los podios de Abraham Olano, Unai Osa, José Enrique Gutiérrez, David Arroyo, Carlos Sastre, Joaquim Rodríguez, Mikel Landa y Alejandro Valverde; el Giro se fue colando poco a poco entre nuestros hogares.

Fausto Coppi, Gino Bartali, Alfredo Binda, Eddy Merckx, Bernaud Hinault… todos ellos han contribuido a escribir algunas de las páginas más brillantes de esta prueba. Desde el día 5 hasta el 28 de mayo existe la posibilidad de comprobar ya sea por televisión o los diferentes medios la influencia que tiene esta grandísima prueba. Es probable que el color rosa impregne de alguna manera sus vidas.

Foto de portada: Figura en hielo situada en Ortisei como homenaje a la edición centenaria del Giro de Italia | GdI
Escrito por

Periodista y escritor. Coeditor de MARCA Plus. Copresentador del programa ciclista 'A tumba abierta' de Radio MARCA y director del suplemento dominical en papel 'Primera Plana'.

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