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“Yo, Julia”, el Juego de Tronos de la Antigua Roma

La reivindicación de la figura de una de las mujeres más poderosas del Imperio romano toma forma en Yo, Julia. En la nueva novela de Santiago Posteguillo las guerras se entrecruzan con los valores de la familia y el poder del amor conyugal.

Santiago Posteguillo presenta Yo, Julia, la novela que lo ha llevado a ganar el Premio Planeta. El autor de las magníficas trilogías sobre Escipión el Africano y el emperador Trajano ofrece ahora la historia del ascenso al poder de Julia Domna, esposa de Septimio Severo, que accedió al trono imperial tras una serie de guerras civiles en unos tiempos particularmente convulsos. Posteguillo quiere reivindicar con esta novela la figura de esta mujer, que fue fundamental para que Severo decidiera dar rienda suelta a su ambición e instaurar así una nueva dinastía.

YO, JULIA | SANTIAGO POSTEGUILLO | EDITORIAL PLANETA | 2018 | 704 PÁGINAS | 22.90€ | EBOOK 12.99€

Los tiempos en los que se ambienta Yo, Julia fueron especialmente convulsos en la ya de por sí turbulenta historia romana. La novela comienza al final del reinado de Cómodo, el sádico y perturbado emperador que encarnó Joaquin Phoenix en Gladiator (película soberbia a nivel técnico, pero con gravísimos errores históricos). Tras su muerte, el 31 de diciembre de 192 d.C., que puso fin a una época de terror y absoluta locura, se inicia un momento de enorme inestabilidad, con el llamado “año de los cinco emperadores”, con el efímero reinado de Pértinax, asesinado por la guardia pretoriana, que vendió el trono a Didio Juliano, momento aprovechado por los gobernadores de provincias Pescenio Nigro y Septimio Severo para autoproclamarse emperadores, comenzando así un proceso de varios años de guerras civiles que culminó con la victoria de Severo.

Pese a la confusión reinante y el caos desatado por tanta figura y tanto conflicto, Posteguillo entreteje un relato claro y fácil de seguir, al estilo de lo que había logrado con sus obras anteriores. Su estilo, directo y sencillo de leer, permite no perderse en las complejas intrigas palaciegas y senatoriales. Y, detrás de todo ello, la omnipresente figura de Julia Domna, que llegó a ser una de las más poderosas de toda la historia del Imperio. Siempre junto a su marido, a quien no abandonó ni siquiera durante las campañas bélicas, tuvo que hacer frente a los prejuicios de la época, tanto por ser mujer como por su origen sirio. Yo, Julia es la historia de una mujer que supo enfrentarse a un mundo hostil, lleno de peligros y obstáculos, y salir triunfal. Tal fue su poder y tan grande su prestigio que acabó siendo nombrada “madre de las legiones” por las tropas de Severo.

Mujeres al volante en Arabia Saudí . Una victoria mínima en un país que las discrimina

El pulso narrativo de la novela es vibrante y, a pesar de su gran extensión, no llega a cansar en ningún momento. Lo más destacado de la escritura de Posteguillo, como ya ocurría en las trilogías sobre Escipión el Africano (Africanus: el hijo del cónsul, Las legiones malditas y La traición de Roma) y sobre el emperador Trajano (Los asesinos del emperador, Circo Máximo y La legión perdida), es la forma que tiene el autor de describir las batallas, en una concepción puramente cinematográfica que nos desplaza rápidamente de un lado a otro por las diferentes alas y secciones de los dos ejércitos enfrentados. Además, para ayudar al lector a visualizarlo todo, ofrece en los apéndices mapas esquemáticos que ilustran las maniobras y tácticas.

Madre de las legiones

Por otro lado, dejando al margen las traiciones, los asesinatos, las conspiraciones y los actos crueles y sanguinarios propios de los tiempos, Posteguillo nos ofrece en Yo, Julia una defensa férrea del valor de la familia como refugio. Si Severo consigue lo que consigue es, en gran medida, porque se apoya en todo momento en Julia, y es este amor conyugal sin fisuras el que consigue que se sobreponga a todos los peligros, a todas las amenazas, y el que le da la confianza necesaria para poner en práctica todas sus dotes militares. Si bien, en un principio, Severo se opone a tener a Julia con él durante las campañas (por la sencilla razón de que no quería ponerla en peligro en medio de todas las incomodidades), al final acaba comprendiendo que su verdadera fuerza está en su unión con su esposa. Es una defensa de la que es, probablemente, la única ocasión en todo el Imperio romano en que encontramos a una pareja imperial completamente enamorada.

Yo, Julia es, en definitiva, una extraordinaria novela histórica, didáctica y accesible, justa ganadora del Premio Planeta. Posteguillo nos ofrece una historia no demasiado conocida para los no expertos en la materia, en la que, a través de una compleja e interesantísima trama, nos introduce en un mundo violento, un mundo de hombres en el que una mujer consiguió colarse alcanzando los niveles más altos. Una historia que, por cierto, no tiene nada que envidiar a Juego de Tronos, con sus guerras, sus masacres, su violencia y sus intrigas.

Imagen de portada: Detalle de la cubierta Yo, Julia | Ediciones Planeta
Escrito por

Graduado en Humanidades por la Universidad Carlos III. Crítico de Arte.

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