Diario de análisis, reflexión y valores   

 

“Estoy vivo”, una serie con verdad y atrevimiento

Estoy vivo no tendrá los mejores datos de audiencia, pero en este caso la calidad consigue ganar a la cantidad gracias a interpretaciones realistas y personajes que se dejan arrastrar por sus sentimientos y valores.

Estoy vivo, la serie de TVE protagonizada por Javier Gutiérrez, no tiene unos datos de audiencia espectaculares ni pasará a la historia de la televisión en España. Por no pasar, me temo que no lo hará de la segunda temporada, que ahora está en emisión. Incluso estuvo cerca de no pasar de la primera temporada, como tantas otras series que son liquidadas antes de tiempo porque solo importan unos números -los datos de audiencia- y no la calidad, la conexión con el espectador ni, lo que es peor, las personas en sí mismas y no como simples números. Pero hay algo importante que sí tiene Estoy vivo y no tienen otras series españolas de los últimos tiempos.

Ese algo es verdad. Por mucho que una serie de Telecinco lleve esa palabra en el título, hay poco de verdad en ella, como tampoco la hay en Vivir sin permiso, la serie protagonizada por José Coronado y Álex González que Telecinco emite los lunes por la noche. Ese día, en esa misma franja horaria, encuentro más verdad en una serie como Estoy vivo, en la que aparecen fantasmas, que en una serie como Vivir sin permiso, en la que todo me parece artificial y los fantasmas son de otro tipo.

De entrada, encuentro verdad en Estoy vivo en el trabajo de los actores. Javier Gutiérrez está en permanente estado de gracia en cada película y en cada serie en la que participa y tiene ese don propio de algunas estrellas del deporte de hacer mejores a los compañeros. Lo que hace, aquí y en otros proyectos, parece fácil cuando está lejos de serlo y más aún cuando interpreta a un policía asesinado (Andrés Vargas, el personaje de otro excelente actor como es Roberto Álamo) que se reencarna en el cuerpo de otro hombre fallecido (Manuel Márquez, el propio Javier Gutiérrez). Además de talento, las interpretaciones de Javier Gutiérrez traslucen trabajo, honestidad, humanidad y empatía, con el valor añadido de que esas virtudes nacen de la sencillez y la humildad.

Veo verdad también en el personaje y en el trabajo de Anna Castillo. Su personaje dice las cosas a la cara y como las siente, aunque las palabras que utiliza para expresarse viajen sin filtro y a toda velocidad del corazón a la boca sin pasar por la cabeza. También desprenden verdad el personaje y la prometedora interpretación de Lucía Caraballo, la joven actriz que encarna a la otra hija de Andrés Vargas. Igual que la madre de las dos en la ficción, Cristina Plazas, que aporta sentido y sentimiento al concepto de familia. Y también Alfonso Bassave y Fele Martínez, con independencia de que su personaje no tenga las mismas buenas intenciones que el de Alejo Sauras (el enlace).

Hay un personaje de Estoy vivo por el que siento una debilidad especial. Se trata de Sebas, al que da vida el actor Jesús Castejón. Admiro su bondad. Sus principios. Su defensa irrenunciable de la amistad. Su compromiso. Y, por supuesto, su fe. En la segunda temporada de Estoy vivo, Sebas, ese policía retirado con un olfato especial para detectar enseguida dónde hay verdad y dónde hay mentira, cree en aquello que la razón no alcanza a comprender.

La aproximación de Estoy vivo a la vida después de la muerte seguro que no es la más acertada y puede que sea algo torpe, pero conlleva el reconocimiento de una trascendencia. Ojalá que el atrevimiento en la propuesta de Estoy vivo se extendiese a llamar cielo a lo que llaman pasarela; a llamar ángel a lo que denominan enlace; y a llamar Dios a lo que consideran directora (la admirable Julia Gutiérrez Caba). Pero al menos reconoce que hay una realidad.

Imagen de portada: Fotograma de Estoy vivo | RTVE
Escrito por

Periodista. Editor de Cine y Series en Radar, la web de cultura y ocio de El Corte Inglés. Colaborador web en diferentes portales de Antevenio. Antes, en Diario Qué!, Que.es y la web de deportes Grada360 del grupo Vocento.

...

Deja tu comentario

Simple Share Buttons
Simple Share Buttons