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Y los Óscar son para… la corrección política. Nominaciones 2019

Los Óscar 2019 se han convertido en un producto marcado por la corrección política. Películas como Black Panther se seleccionan para contentar a la opinión pública, por lo que la fiesta del cine se transforma en un instrumento político y social.

Black Panther, Infiltrado en el KKKlan, Bohemian Rhapsody, Green Book, Roma, Ha nacido una estrella, La favorita y El vicio del poder. La lista de candidatas al Óscar a la Mejor Película que nos dejan las nominaciones 2019 despierta poca ilusión, al tiempo que plantea varias preguntas. Todas de respuesta fácil.

¿Son estas las 8 mejores películas de 2018? Puede que alguna de ellas sí lo sea, pero no las 8 en conjunto. ¿Para qué amplió hace unos años la Academia de Hollywood el número de nominadas al Óscar a la Mejor Película? En teoría, para no dejar fuera de las candidaturas a películas que, por su calidad, merecían estar entre las finalistas; en la práctica, para contentar a más gente. ¿Black Panther es candidata al Óscar a la Mejor Película por su valor cinematográfico? No. ¿Lo es por la corrección política de premiar a una película con un superhéroe negro y por captar la atención del público joven? Sí.

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No por esperada, que lo era -ya había sido candidata al Globo de Oro a la Mejor Película de Drama-, la inclusión de Black Panther entre las nominadas al Óscar a la Mejor Película deja de ser chocante. Y, al mismo tiempo, una concesión más de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas -“la Academia de Hollywood”-, que no ha dejado de dar bandazos en su intento por recuperar el público y el interés que ha perdido en los últimos años.

Primero, anunció la creación de un nuevo premio: el Óscar a la Mejor Película Popular. Y, después, cambió de opinión ante las críticas, razonables por otra parte, y decidió estudiar el asunto con más detenimiento y retirar por el momento ese premio. Black Panther, que parecía destinada a estrenar el palmarés de esa categoría, se quedará sin esa estatuilla, pero ha recibido la compensación de estar nominada al Óscar a la Mejor Película y a un total de 7 candidaturas.

Black Panther la primera película de superhéroes nominada al Óscar a la Mejor Película, una recompensa que no han obtenido cintas de sagas del mismo género como Los Vengadores ni, sobre todo, El caballero oscuro. Precisamente a raíz de la no inclusión de filmes como El caballero oscuro (2008) y Wall-E entre las candidatas al Óscar a la Mejor Película, el número de aspirantes en esta categoría pasó de 5 a una cifra que oscila cada año -en teoría, en función de la calidad de las películas- entre 5 y 10.

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Si la Academia de Hollywood se equivocó entonces al dejar fuera de la carrera por el Óscar a la Mejor Película a una cinta como El caballero oscuro, no lo arregla ahora seleccionando en esa categoría a Black Panther. Es como el árbitro que aplica la ley de la compensación cuando se equivoca en contra de un equipo y después lo favorece injustamente en otra jugada. Así, en vez de un error, comete dos.

Óscar 2019, el cine no entiende de razas ni de cuotas

Pero hay otra cuestión de fondo en la elección de Black Panther entre las candidatas al Óscar a la Mejor Película: la presión y las denuncias sociales que ha recibido en los últimos años la Academia de Hollywood por la (supuesta) escasez de protagonismo de los afroamericanos en las nominaciones. El cine es un arte y, como tal, no entiende de razas ni de cuotas. El hecho de distinguir entre nominados blancos y negros es en sí mismo una discriminación. Se trata de premiar las mejores películas, las mejores interpretaciones, la mejor dirección y los mejores trabajos técnicos, no de repartir premios por raza, sexo, edad o condición. Tampoco de atender al interés de la expansión global de los Óscar, que se han convertido en un producto destinado a la corrección política. Y de eso, de política (sin corrección) también hay mucho en los Óscar.

Solo hay que ver las dos últimas ganadoras del Óscar a la Mejor Película. El año pasado, La forma del agua, la fábula anti-Trump del mexicano Guillermo del Toro. El año anterior, Moonlight, por delante de La La Land. Desde el punto de vista artístico, es incomprensible cómo Moonlight, que ni siquiera era una de las mejores películas del año, ganó en las votaciones a La La Land, una de las mejores películas del siglo XXI; desde un prisma político y social, premiar a Moonlight era ir en contra de Donald Trump.

Para eso, para castigar las políticas y las ideas de Trump, están las urnas, la prensa, la movilización ciudadana y la clase política, no el cine (como desacertadamente hace Spike Lee en el epílogo de Infiltrado en el KKKlan) ni los Óscar. Ya hasta en las nominaciones la tradicional gran fiesta del cine es un instrumento político y social, como vemos cada año en la ceremonia de los Goya. Y ya ni es grande, ni es una fiesta ni, lo que es peor, es cine.

Imagen de portada: Cartel de Black Panther, candidata al Óscar a la Mejor Película en las nominaciones 2019 | Marvel Studios
Escrito por

Periodista. Editor de Cine y Series en Radar, la web de cultura y ocio de El Corte Inglés. Colaborador web en diferentes portales de Antevenio. Antes, en Diario Qué!, Que.es y la web de deportes Grada360 del grupo Vocento.

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