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El Thyssen explora en la amistad entre Monet y Boudin . Una relación que cambió la pintura

La exposición Monet/Boudin se adentra en la relación entre estos dos pintores. Una amistad que serviría para educar la mirada del genio impresionista. El Museo Thyssen propone escenas de mar para atenuar el calor del verano madrileño. 

FICHA TÉCNICA

Monet/Boudin

Museo Thyssen-Bornemisza

Paseo del Prado, 8 (Madrid)

Hasta el 30 de septiembre de 2018

Entrada general: 12 €
Entrada reducida: 8 €

De martes a sábado, de 10 a 22 h.
Domingo, de 10 a 19 h.
Lunes cerrado

Sitio web

Llega al Museo Thyssen-Bornemisza Monet y Boudin, una magnífica muestra que pretende dar luz a una de las relaciones más importantes de la historia del arte europeo del siglo XIX. Porque, sin la compañía de Eugène Boudin, Monet jamás habría podido descubrir su potencial y el mundo se habría perdido el arte del más grande de los impresionistas (que, además, probablemente no se habrían reunido nunca, si tenemos en cuenta que la figura de Monet fue imprescindible para la formación del grupo impresionista en 1874). Fue Boudin quien le mostró las bondades de pintar al aire libre, y fue él quien le convenció de que podía ser verdaderamente un pintor.

Monet, en su juventud en Le Havre, había destacado como un notable dibujante de caricaturas, y llegó a venderlas para ganar algo de dinero. Boudin era un pintor de marinas, un género absolutamente secundario y despreciado en la época, y un día se conocieron en la papelería donde ambos exponían sus obras. Boudin llevó al joven Monet a pintar al aire libre y le abrió los ojos a todo un mundo nuevo de posibilidades. Monet y Boudin explora esta relación que, con el paso de los años, derivó en una amistad sólida que, a pesar de sus obstáculos (Monet tenía una personalidad muy fuerte y áspera, aunque sabía ser leal a sus amigos), se mantuvo durante muchos años.

La exposición Monet y Boudin nos presenta una amplia selección de cuadros de los dos pintores que nos permiten comprobar la importante influencia que Boudin ejerció en Monet. Aunque es también útil para apreciar las diferencias entre ambos. Porque, si bien es cierto que Boudin enseñó a “ver” a Monet, a mirar la naturaleza con otros ojos y descubrir los infinitos matices que ésta le brindaba para explotar todo su potencial artístico, no deja de ser verdad que nunca llegaron a compartir un estilo propio. Mientras que Boudin nunca se alejó de la pintura de los paisajistas franceses de la Escuela de Barbizon, como Corot, Rousseau o Daubigny, Monet encabezó una auténtica revolución pictórica, liderando el grupo de los impresionistas con su nueva concepción de la pintura de paisajes, en la que la impresión pura, extraída directamente de la retina, se imponía sobre la composición en el taller.

Los cuadros que se recogen en Monet y Boudin ponen de manifiesto que, efectivamente, algo estaba cambiando en la pintura, y la comparación entre los cuadros de los dos pintores (que, muy acertadamente, se muestran ordenados por temas y en directa confrontación aquellos que muestran el mismo escenario) demuestra sin duda que, a pesar del talento y buen hacer de Boudin, el alumno pronto superó al maestro. Monet tenía un ojo especialmente certero a la hora de captar los pequeños detalles que la luz imprimía en los objetos en los que impactaba, y era un maestro a la hora de representar con los juegos de brillos y colores que se reflejaban en el agua.

En definitiva, vayan todos a ver Monet y Boudin, la que está llamada a ser la exposición del verano. Acérquense al Paseo del Prado, ese rincón privilegiado en el que conviven las dos grandes pinacotecas madrileñas (junto al cercano Museo Reina Sofía) y disfruten de las refrescantes y tranquilizantes escenas de mar y playa que les ofrece esta más que recomendable muestra, que se mantendrá en el museo hasta el 30 de septiembre. Visiten también el resto de la colección permanente, por supuesto, que nunca decepciona. No se me ocurren mejores planes para pasar estos calurosos meses en Madrid.

Imagen de portada: El mar en El Havre (1868), obra de Claude Monet que puede verse en la exposición Monet y Boudin | Carnegie Museum of Art, Pittsburg-Museo Thyssen-Bornemisza
Escrito por

Graduado en Humanidades por la Universidad Carlos III. Crítico de Arte.

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