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La importancia de fomentar una educación emprendedora en España desde las aulas

En su libro La educación emprendedora en la enseñanza escolar en España, Margarita Núñez Canal subraya la necesidad de que la didáctica se oriente hacia la formación en la competencia emprendedora desde la primera etapa escolar. Educar a los ciudadanos para que sepan captar las oportunidades de necesidad y utilidad social de los nuevos bienes y servicios.

El significado de “emprendedor” se ha ido adaptando a los cambios económicos y sociales desde que fue introducido por el financiero anglo-francés Richard Cantillon en el siglo XVIII. Joseph Alois Schumpeter es el primer economista que se ocupa de desarrollar sistemáticamente la función emprendedora. Actualmente, se entiende que se consideran emprendedores quienes captan nuevas oportunidades de necesidad o de utilidad social de nuevos bienes y servicios. Los emprendedores contribuyen decisivamente al crecimiento económico por su capacidad de anticiparse en la previsión de la demanda, su iniciativa para afrontar con éxito situaciones de incertidumbre, su inventiva para adaptar las perspectivas de negocio al cambio de los requerimientos sociales. Las florecientes escuelas de negocios norteamericanas y europeas, especializadas en la formación de dirigentes empresariales, mostraron que la formación empresarial era un factor eficacísimo para impulsar la actividad económica.

Margarita Núñez Canal | La educación emprendedora en la enseñanza escolar en España | Editorial Universitas | 2017 | 340 PP | 28,92 €

En el libro La educación emprendedora en la enseñanza escolar en España, se revisa pormenorizadamente, para actualizar, la evolución del concepto de “emprendimiento”. Examina, en primer lugar, los motivos de las instituciones mundiales y europeas para recomendar que la didáctica escolar se oriente a fomentar la competencia emprendedora desde la primera etapa formativa. Resultado de una investigación doctoral, el estudio muestra la profunda relación, empíricamente comprobable, entre el progreso del bienestar social y la actividad económica productiva. Estudia la experiencia recogida en los informes europeos que identifican los nexos entre la actividad económica y una educación orientada a incentivar la actitud hacia el emprendimiento de los alumnos. Analiza, además, las diversas propuestas para aplicar en el contexto español una docencia orientada a la formación de emprendedores y a comprobar los motivos que dificultan su implantación.

La amplitud de la reciente crisis económica, cuyas consecuencias son todavía patentes, convenció a las instituciones europeas de la importancia de promover la competencia emprendedora de los alumnos desde el inicio de su formación. A estos efectos, se entiende esta competencia como una disposición a resolver en un entorno de medios escasos los problemas surgidos por el incesante incremento de las necesidades sociales de bienes y servicios. Se concibe como una habilidad específica para ofrecer respuestas no conocidas en un entorno en que las necesidades económicas varían y aumentan.

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Confirmado que una educación orientada a incentivar la competencia emprendedora desde la escuela coincide con altos rendimientos en los informes PISA -y que los informes muestran la intrínseca relación de la aptitud hacia el emprendimiento en los escolares con el progreso productivo-, la autora recurre al estudio de campo para conocer las actitudes del profesorado español hacia la implantación de esta orientación pedagógica en el currículo escolar. Con objeto de disponer de términos que permitan establecer comparaciones con otros países del entorno PISA, adapta al contexto español el cuestionario de autoevaluación Measurement Tool for Enterprise, que ha sido utilizado en Finlandia y el Reino Unido.

Aplicando el método usado en ambos países para acotar, en el contexto de la diversidad de actitudes del profesorado, la de los profesores interesados y diferenciarla de la de los no interesados en el tema, se invitó por correo a veinte mil profesores a participar en la encuesta. La primera diferencia llamativa entre los tres países se manifiesta en la diferencia de las respuestas obtenidas mediante el mismo estímulo a la participación. Solo un siete por cierto del profesorado español respondió a la interpelación y, de ese siete por ciento, solo un veinte por ciento expresó sentirse motivado para contestar detalladamente a la encuesta. Magnitudes entre cinco y tres veces más reducidas que las obtenidas en los otros dos países europeos por el mismo procedimiento.

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El estudio comparativo agrupa los distintos tipos de respuestas que permiten llegar a observaciones genéricas sobre los diferentes motivos de desinterés del profesorado español. Conclusiones que pueden ser de gran utilidad práctica para encauzar la siempre pendiente y siempre pospuesta tarea de concretar una reforma consensuada integral y efectiva del sistema escolar español que sirva a la generación de riqueza como condición necesaria para su posterior redistribución social. Los motivos de desinterés pueden proceder, bien de la tradición cultural española, bien del desconocimiento de la función emprendedora por parte del profesorado, bien por la falta de experiencia en el sector privado o bien por la influencia de ideologías anticuadas. Aplica luego la autora, detenidamente, su trabajo de campo a analizar con detalle la actitud que distingue al profesorado que denomina “motivado” del “no motivado”. Luego, examina las apreciaciones del profesor motivado sobre si es más conveniente incluir una disciplina de “economía emprendedora” en el currículo escolar o si es preferible aplicar una “formación transversal” durante la formación elemental. A su juicio, no son excluyentes. Adoptando una perspectiva sincrética, la autora muestra que una disciplina concreta es complementaria de una formación dirigida a fomentar el emprendimiento en los escolares.

Del trabajo se desprende que los esfuerzos para fomentar la competencia emprendedora en los escolares tienen que dirigirse a replantearse el perfil del profesor, a adaptar los planes de estudios y a asegurar una mejor preparación de los profesores en temas económicos y empresariales. Entre las conclusiones, observa que los profesores con experiencia profesional en empresa o con relaciones más estrechas con el mundo emprendedor tienen más comprensión de la importancia de la economía y sienten más interés en fomentar el emprendimiento y en realizar actividades prácticas de educación emprendedora en sus centros de enseñanza.

Escrito por

Periodista y escritor. Profesor emérito de la USP CEU.

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