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“La buena esposa”. Un conmovedor homenaje a la mujer que rebosa la ideología

La buena esposa es la historia de todas esas mujeres que han sostenido matrimonios que hacen aguas por culpa de heridas no cerradas y de maridos exitosos, pero frágiles en la intimidad.

FICHA TÉCNICA

La buena esposa

The Wife

★★★

Dirección: Björn Runge

Reparto: Glenn Close, Jonathan Pryce, Logan Lerman, Christian Slater, Harry Lloyd, Max Irons, Annie Starke

Reino Unido

2017

Duración: 100 minutos

Drama

Sitio web

La escritora norteamericana Meg Wolitzer publicó en 2003 su novela The Wife (La buena esposa) que ahora llega adaptada a la gran pantalla de la mano del director sueco Björn Runge y con guion de la directora y guionista Jane Anderson, que ya tocó un tema parecido en La ganadora (2005), protagonizada por Julianne Moore. En esta ocasión es la gran Glenn Close la encargada de dar vida a Joan, la esposa de Joe Castleman, un afamado escritor que acaba de ser elegido para recibir el Premio Nobel de Literatura. El matrimonio recibe con gozo la noticia y viajan a Estocolmo con su hijo –la hija está a punto de dar a luz- para la ceremonia solemne presidida por el Rey de Suecia. Pero en ese viaje van a ir saliendo a la luz los “secretos de un matrimonio” –en expresión no casualmente bergmaniana- que van a ensombrecer la aparente felicidad de la pareja.

Con un cierto aire teatral, esta magnífica película tiene su primera virtud en un guion espléndido, medido, sutil e inteligentemente estructurado. Un guion que se hubiera quedado en agua de borrajas sin la increíble interpretación de Glenn Close –seis veces nominada sin éxito a los Óscar-, a la que da la réplica un brillante Jonathan Pryce –que acaba de interpretar al papa Francisco en una cinta aún no estrenada- y una prometedora Annie Starke, hija en la vida real de Glenn Close y que interpreta el mismo personaje que su madre en sus años de juventud.

Más que denuncia, homenaje

La buena esposa es una disección elegante y realista de un matrimonio bien avenido pero en el que se han ido abriendo heridas no oportunamente curadas y en el que cosas que deberían haber visto la luz se han convertido en secretos. En ningún momento la película se desliza por la resultona pendiente del melodrama ni por la trillada senda de las sorpresas efectistas pero inverosímiles. El film retrata a un modelo de esposa –ciertamente de tiempos ya extinguidos- que resulta heróica. Discreta, prudente, abnegada, paciente… pero a la vez humillada, que perdona lo imperdonable y que da mucho más de lo que recibe. El último minuto de la película corona con un broche de oro la grandeza de una mujer que muestra una nobleza de espíritu realmente conmovedora.

Muchos han visto la película como adscrita a la órbita militante del Me too. Pero, aparte de que el guion se escribió hace catorce años, la película es, más que una denuncia, un homenaje a tantas esposas anónimas y discretas que han sostenido desde la sombra a maridos públicamente exitosos y privadamente frágiles; tantas mujeres discretas que han mantenido a flote matrimonios y familias que hacían aguas por todas partes. Muchos verán en el filme un personaje que superar y otros un personaje que reivindicar. Y esto es posible porque está construido con tanta humanidad y autenticidad, que rebosa cualquier medida ideológica. Sin duda, una cinta redonda y brillante.

Imagen de portada: Fotograma de La buena esposa | Vertice 360
Escrito por

Director de Cine de la Conferencia Episcopal Española y crítico cinematográfico en medios como 13Tv, Cadena Cope y el semanal Alfa&Omega.

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