Diario de análisis, reflexión y valores    

 

El exitoso, aunque accidentado, origen de Kiss FM . Los clásicos pop conquistaron las ondas

El nacimiento de Kiss FM derivó en un contencioso judicial que avanzó en paralelo a su éxito de audiencia. Los clásicos pop de la música conquistaron a más de un millón de personas en muy pocos meses. 

La aparición en el dial de Kiss FM y la enorme audiencia cosechada en sus primeros dos años de emisiones marcó un antes y un después en la historia de la radio temática musical en España. Nunca hasta entonces un nuevo formato había conseguido implantarse con tanto éxito en tan poco tiempo. Posiblemente, pocos recuerdan que esta cadena nació fruto de una alianza estratégica entre Uniprex (hoy Atresmedia Radio) y Radio Blanca (propiedad del empresario Blas Herrero) y tras un exhaustivo -y pionero- análisis de mercado. Sus emisiones comenzaron el 13 de enero de 2002 con un formato basado en temas clásicos del pop internacional y nacional que, según se afirmaba en un comunicado, “constituían la cultura musical de varias generaciones”.

Nacía así un proyecto radiofónico mediante el que ambas empresas pretendían dar continuidad a la colaboración que venían manteniendo, con desigual fortuna (Onda Cero Música, Onda 10, etc.), desde tiempo atrás, así como cumplir con el acuerdo de colaboración de diez años firmado en enero de 2001. Este contrato preveía el desarrollo de una nueva cadena musical que emitiría a través de las frecuencias de Radio Blanca, con la excepción de aquellas situadas en capitales de provincia o ciudades destacadas donde no tuviera presencia Uniprex. En estas localidades se pondría en antena la programación de Onda Cero.

Asimismo, los posteriores acuerdos de julio de 2001 incluían una serie de complejos baremos vinculados a la audiencia de la nueva cadena con el fin de determinar los pagos que Uniprex debería satisfacer a Radio Blanca. En concreto, la propietaria de Onda Cero se comprometía a abonar a Kiss FM 18 euros por oyente, tomando como referencia los datos del Estudio General de Medios (EGM). Finalmente, en octubre de 2002 se firmó un pacto complementario por el que se definía el concepto de audiencia media-acumulada. En sus cálculos, los gestores de Uniprex cifraron en unos 1,8 millones de euros anuales el coste de la operación, un error que enseguida tendría serias consecuencias.

Apenas unos meses después, unilateralmente, el empresario Blas Herrero decidió incorporar la mayoría de sus frecuencias al nuevo proyecto, mientras ponía en marcha su propia campaña promocional para dar a conocer el formato coincidiendo con el comienzo de la temporada radiofónica. Lo cierto es que si bien los primeros datos de audiencia fueron alentadores, no en vano la segunda ola del EGM le adjudicó 216.000 oyentes; los siguientes certificaron el éxito, pues Kiss FM experimentó el mayor crecimiento de todas las emisoras musicales en la tercera ola, con 714.000 oyentes, es decir, un incremento del 220%. A finales de 2003, ya contaba con 1.366.000 oyentes, muy por encima de los 1.018.000 de la segunda ola de la temporada actual 2016/2017.

Del fracaso de Radio El País al gran emporio

Para entonces, el contrato de asociación había sido denunciado y estaba en proceso de arbitraje. Más aún, Herrero optó por reclamar por vía judicial los 288 millones de euros que importaba el contrato, junto a una indemnización por daños y perjuicios que elevaba esta suma hasta los 600 millones. En marzo de 2004 se hizo público el laudo arbitral sobre el incumplimiento de contrato en el que se exigía a Uniprex el pago de 185 millones de euros. Tras un tira y afloja con la anterior propietaria, Telefónica, sobre la responsabilidad de la operación, el 2 de agosto de 2003 la cadena del Grupo Planeta interpuso un recurso de anulación del laudo, pero el Juzgado de Primera Instancia número 12 de Madrid ordenó su ejecución el 8 de junio de 2004. Tiempo después, en marzo de 2006, el aval depositado por Uniprex en sede judicial se hizo efectivo tras el fallo de la Audiencia Provincial de Madrid por el que quedó desestimada la acción de anulación promovida por la propietaria de Onda Cero.

Finalmente, tampoco prosperó el recurso de amparo presentado en octubre de ese mismo año ante el Tribunal Constitucional, desestimado el 25 de septiembre de 2007; zanjándose todo el contencioso en 2011, cuando la Audiencia Provincial de Madrid sentenció a Onda Cero a pagar a Radio Blanca otros 26 millones de euros en concepto de daños y perjuicios.

Imagen de portada: Logo de Kiss FM
Escrito por

Decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación de USP CEU. Ha sido editor superior de los servicios informativos de Onda Cero.

...

Deja tu comentario

Simple Share Buttons
Simple Share Buttons